04 diciembre 2025

FRENAR LA DESESPERANZA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

FRENAR LA DESESPERANZA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
FRENAR LA DESESPERANZA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

    No se puede decir que en estos últimos tiempos no exista movimiento político. Una cosa es la clase de movimiento que existe, que es el de estar todos contra todos, y pendientes de salvarse todos como grupo, y cada uno por sí. Y otra, el que todo esto deje espacio para tener un mínimo de tiempo para ocuparse de lo que les corresponde, que son los problemas sociales comunes.

    Es humano que todos nos defendamos y procuremos salvar y conservar aquello que nos proporciona el modus vivendi. ¿Pero se imaginan si todos en nuestros trabajos, la mayor parte del tiempo, transcurriera en luchas entre las plantillas de la empresa con el fin de obtener los puestos más relevantes? Eso sería un caos imposible, que es lo que ahora tenemos montado en el mundo político.

    Las causas de esto no siempre son consecuencia de los comportamientos de los políticos, sino de circunstancias externas que los fuerzan a llevar esas formas de actuar. Otros, las traen por sí mismos, pero sea por lo que sea, tienen que lograr dejar espacio para debatir la cosas públicas. Es decir, para ocuparse de aquellos problemas sociales que están asfixiando a las personas, sobre todo a los jóvenes, que no ven futuro porque tienen puestos inestables, sueldos de mierda y ninguna esperanza de alcanzar una vivienda, cosa que debería ser un derecho y no una pieza clave del mercado. Todo esto da lugar a la tormenta perfecta para que abandonen el sistema que los ha abandonado a ellos, la democracia.

    Esta situación... ¿Es cosa de ellos, o pasa porque estamos en manos del capital? El cual campa a sus anchas por todo el globo terráqueo, y que aquí en nuestra España, se esponja con tanta facilidad, como para arruinar la esperanza de futuro a los jóvenes, que desde su desesperanza, cada día se nos suicidan más, siendo el suicidio ya, el primer motivo de muerte entre ellos.

    Y todo esto, en un país que es el que más crece económicamente en Europa, pero que a la vez, es en el que más desigualdades socioeconómicas padecemos. O esto se encara y se trata de poner una solución, o el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos, no existirá.

    ¿Van a tener tiempo para intentar buscar medidas para encararse a las fuerzas económicas que lo provocan o van a estar solo preocupados de sus problemas? Esta es la pregunta que nos hacemos todos y a la que es urgente que le encontremos una respuesta práctica que sirva para frenar la desesperanza de los jóvenes.