LLEGADOS A ESTE PUNTO, por José A. Blanco
Una mentira tuya bastará para salvarte. El estraperlo de las medias tintas no mola. Los mensajes por entregas avivan el fuego de las sospechas. La verdad que hacía libres en el pasado ahoga los mentideros del presente. Y puestos a cooperar que sea con todas las de la ley, es decir, a pecho descubierto, empatizando con el dolor y dando la cara sin tapujos porque eso de tirar la piedra y esconder la mano está muy feo.
