(DOCENARIO) EL VUELO DE LA ROSA, por Santiago Corchete Gonzalo
EL VUELO DE LA ROSA
Volar, volar, volar como la rosa
viaja en el aroma de sus pétalos,
que integran el cortejo de su vuelo
de manera inconsútil e incorpórea.
Ser más no es olvidarse de ser menos,
porque nunca hay victoria sin derrota.
Imposible vencer sin convencer:
ninguna flor duró dos primaveras...
Volar, vencer la ingravidez humana
y, sin pisar la altura, continuar
logrando trascender a lo divino
sin dejar de ser rosa florecida.
