DOLOR Y TRISTEZA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Teníamos que estar con la resaca de la euforia y la alegría de ser campeones del mundo, y lo que tenemos todos encima, es pena, mucha pena por la muerte de Adrián, ese jovencísimo de 13 años, que nos ha dejado de forma tan temprana.
Hoy Ciudad Rodrigo no tiene nada que celebrar, y sí mucho que lamentar, ante semejante suceso de tan mala suerte, que deja hundidos a sus padres, a su familia, a sus amigos y apenado a todo Ciudad Rodrigo.
Esperemos que con el arrope de todos los mirobrigenses, se sientan menos tristes y menos solos. Así como que el suceso, no atraiga sobre nosotros más desgracias de este tipo, que solo traen dolor y tristeza para todos.
Desde aquí, un abrazo grande a sus doloridos padres.






















