DEBE SER ALGO MÁS QUE UN CARNAVAL, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
El sábado, en un día desapacible y frío, a las doce de la mañana, hora en la que más viento y lluvia caía, fue inaugurado el nuevo monumento dedicado a nuestro carnaval. Consiguiendo el acto reunir a pesar del frío, a un notable grupo de personas.
Descubierto este, aunque sin destapar del todo ya había corrido la imagen por las redes, al natural causó la admiración y la aprobación de todos los presentes. Ciertamente, le cuadra la expresión popular de "está bien traído", porque así es. Y es que tanto la escenificación de la estampa taurina, tan propiamente nuestra, como lo estilizado y la belleza de la figura que lo componen, son todo un acierto, de su escultor el mirobrigense Sergio Alonso Moro.
El lugar que se le ha destinado, también es propio, y el que la escultura esté a pie de tierra, la hace como muy natural y cercana. A este respecto, ha habido comentarios... "que si toda escultura debe de tener peana", también quienes dijeron "que toro y corredor están demasiado a mano"... Es decir, que se temían que en cualquier momento los gamberros de turno lo tengan como objetivo. Esperemos que la gente lo respete y no sea el caso. Después en la calle y en las redes, más comentarios de todo tipo: "Que si se había hecho una poda muy grande a los cercanos árboles para dejar el monumento más despejado"... Opinión esta subjetiva, que ya no lo será si sucede lo que alguien indicó " ¡A ver si se les va la mano y termina algún iluminado cortando los cercanos árboles!". Esto ya sería inadmisible, en caso de que así llegara a ser. Otros comentaban "que si no dejamos de gastar dinero en asuntos carnavaleros cuando otras cosas más necesarias no se hacen, como es el soterrar los cables que llenan las fachadas", "que si no sería mejor tener un centro de día"... Y así aparecen sucesivamente mencionadas otro sin fin de carencias. A esto quiero decir, que en toda casa, además de las cosas necesarias, se las dota de ornamentos. Aunque cierto es que si se prioriza esto, y le faltan las cosas necesarias para vivir en ellas, pues como que habitar la casa va a ser un problema. Y digo esto, pensando que ahora Ciudad Rodrigo ya tienen bastante representado el carnaval, concentrado todo ello en el espacio más central, el Árbol Gordo, donde de cuatro monumentos, ya son tres los dedicados al mundo del toro. Añadirle más ya me parece ir demasiado lejos y ahora estoy pensando en lo que considero un ataque de obsesión carnavalera, como es el querer hacer que los corrales de la plaza sean un museo. Se dice de esto, con esa sorna tan nuestra, que ya de puestos, lo hagan sin complejos, y dejen el callejón de los toriles todo el año, puesto que forma parte de ellos.
Ahora ya, sí, pienso que priorizar antes otras necesidades como por ejemplo la ya señalada de un centro de día, u otras cualquiera de las que facilitan el vivir del día al día, sería mejor.
Dicho queda, pues Ciudad Rodrigo es más que un Carnaval, y como tal debe de ser tratado y mostrado.
