MERCANCÍA DE TEMPORADA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Anda el patio revuelto, como siempre, unas veces por unos intereses y otras veces por otros, pero siempre por eso, por intereses.
Pues, qué es si no, este último sainete, provocado por dar la nacionalidad española a los nietos de los exiliados españoles durante la guerra civil, en el cual ahora el Partido Popular afirma que es una operación con finalidades electorales. Luego la maldita hemeroteca nos muestra a Feijoo pidiendo años antes, llevar a cabo esta misma operación.
Qué es lo que le llevó entonces a defender esta normativa y por qué ahora lo rechaza, no lo entendemos, pero intuimos que no está muy lejos de que Feijoo entonces comprendió que ese apoyo de estos descendientes de exiliados podía favorecerle en votos, y el que ahora lo hagan desde el PSOE, puede favorecer a éstos y perjudicarle a ellos.
Triste estar y hacer para con estas personas que son vistas como una mercancía a desear o rechazar según conveniencias y no como personas humanas a las que defender y atender.
Que con estas mimbres, estemos un día sí, y otro también, haciendo política, dice mucho y malo de ella y de sus actores.
Lo malo es que los perjudicados no son ellos, si no los demás, que hemos pasado de ser personas, a ser una mera mercancía de temporada, a querer o desestimar según sus intereses.














