ROTURA DE IMAGEN, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Viajar por Portugal, es una de las cosas más placenteras que se pueden hacer, además de lo cerca que nos cae.
Que sus autopistas están hoy mejor cuidadas que las nuestras, también es cierto, y que además el viaje hacia Aveiro es sin tasas, pues mejor que mejor.
Ahora bien, si ya te desvías hacia Mira y sales de la A-25 para coger la A-17, antes de encontrarte las cabinas de peaje, hay que tener cuidado, pues ese pequeño tramo ya es de pago, y como en Mira hay una entrada antes, donde tienes cabinas de cobro, todo invita a pensar que no hay que pagar.
Después, te llega una carta a casa, donde por ese tramo en el que había que pagar como unos cuatro euros, te reclaman hasta más de cien, y el susto, pues claro que es mayúsculo.
La reclamación la hacen a través de empresas de cobro seleccionadas por el concesionario de la autovía. La carta no llega certificada, y por tanto no es oficial. Todo suena a un timo ilegal.
La pregunta es ¿El concesionario de la autovía sabe si esto está sucediendo o lo están consintiendo con la consiguiente participación?
Y a su vez ¿Sabe el Estado todo esto? Pues debería, y entonces… ¿Qué hacen consintiéndolo?
En fin, ahí está el aviso para los muchos que en estas fechas viajan a Mira. No sé si pasará en otros lugares, pero para que anden cautos y metan la tarjeta de pago siempre, y no paguen esas tasas de esas cartas de buitres.
¡Qué pena que con ello rompan la imagen que tan bien ganada tienen nuestros vecinos!














