LA ESPUMA, por Santiago Corchete Gonzalo
LA ESPUMA
Este irse sin irse nos engaña,
poniendo de relieve ante los ojos
las mentiras del ser y del estar.
Si solo son espuma nuestros actos,
¿por qué otorgarles tanta validez
a cuanto solo son banalidades?
Vivir era un viaje de ida y vuelta
carente de ninguna explicación:
¿por qué mezclar la activa y la pasiva?
Ayer es un vacío que está lleno
de todo cuanto fue y cambió de época.
Vivir es irse para siempre. Amén.
