BLUES AND BLUS: MONÓLOGO EN LA TERCERA RONDA, por José A. Blanco
Lo que ocurre es que la envidia es tan grande que se vuelve insoportable. Una cosa es lo castizo y otra muy distinta el estilazo pedigrí de Salamanca. De hermanastra de Cenicienta a candidata pie cambiado donde el zapato de cristal aprieta más que por la prominencia de la excusa, por los sudores de la mentira, y es que el reloj, “tic-tac”, anda pelín justo y se ha puesto a dar las doce. El tiempo que airea los trapos sucios sacará a relucir, tarde o temprano, las miserias de la vergüenza. Lo dicho, una cosa es el ”castizal” y otra muy distinta el “pastizal”.
