AUNQUE ME VEAS REÍR, por Mara Guadalix
Aunque me veas reír
Ay arena regada con lágrimas!
Ay de la pena, del triste olvido!
Ay de ese tiempo de dolor y mortaja!
Ay de este pobre corazón herido!
Me ves hablar, reír, llorar,
En la puerta de un adiós,
Ya son demasiadas mariposas caídas,
Demasiado olor a incienso y cera,
Demasiadas confusiones,
Confesiones veladas, en últimos suspiros.
Y sigue la vida corriendo como agua que sana,
Cómo caballo que no alcanza la cima,
Como regalo perdido entre papeles de colores,
Ay qué absurda la convicción de ser pollo de un nido,
Los lazos que nos unen,
Los misterios resueltos,
Las rotas esperanzas del ser que somos,
Uno y mortal ,
Uno e imprevisto,
Uno y el ego,
Noche brutal y silenciosa,
Dónde reina la oscuridad y alguna estrella.
Mara G Aunque me veas reír
