BLUES AND BLUS: SI AL LATIR TU CORAZÓN, por José A. Blanco
Un viernes cualquiera amanece gris. El grito de ira invade pavimentos que resoplan indignación en las calles resquebrajadas por la desproporción del desatino hasta movilizar conciencias cada vez más vulnerables e insumisas. Una huelga general en el horizonte concentra el foco de la paciencia frente a los envites de la provocación merodeando por los aledaños de una ciudad efímera e ilusionada que despierta cada madrugada con la sospecha del ninguneo, la responsabilidad de la causa y la obligatoriedad del ajetreo cotidiano. Tras la incomodidad de la noche plastificada un sol de justicia entra por la puerta hasta penetrar por las rendijas de la complicidad y los recovecos de los despertares de un sueño prolongado hasta convertirse en ilusión o, roto el maleficio, en realidad.
