ESPANTO Y VÉRTIGO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Sabido es que en periodos electorales se agitan todas las aguas, y que la exageración de unos y otros se vuelve extrema, pero nunca creí que tanto, como al nivel que ha llegado.
Ayuso con la acampada de Sol, ha llegado a de decir de estos jóvenes desahuciados del sistema que son unos terroristas, por tratar de llamar la atención sobre el problema principal de este país, que es el de la vivienda, ya me parece grave, acusando además de propalestinos a sus dirigentes, calificándoles por eso mismo, de terroristas, con lo cual la declaración de la señora casi que lo que es, es cómica, si no fuera porque acto seguido, jóvenes de ultraderecha van a insultar in situ y a llamarles terroristas, con lo cual ya es algo más trágico que cómico.
Y aquí y en éstas estamos, con líderes que son tragicómicos y seguidores sin argumentos ni criterio ninguno, que dejo que sean ustedes los que los califiquen y los definan.
La pregunta es: ¿Hacia dónde pueden llevar a un país líderes como Ayuso, con seguidores que normalizan el insulto, la violencia y la mentira como arma política?
La respuesta, no sé a ustedes, pero a mí, este exceso de brutalidad me da espanto y vértigo.