YO QUIERO UN MUNDO DE NIÑOS Y DE MANOS, por Mara Guadalix
YO QUIERO UN MUNDO DE NIÑOS Y DE MANOS
Un niño es la esencia del adulto que somos,
el candor, la inocencia,
de una lengua de trapo,
de pasos titubeantes,
de pupitres y libros,
de juegos y de amigos,
de risas y paseos,
de papás y de misas los domingos,
de canicas brillantes como el traje o vestido estrenado en la fiesta del pueblo,
tan guapos,
y con nuevos zapatos.
De aquellos tiempos nos quedan los recuerdos de las tardes al sol,
y el buen sabor de sentirnos queridos,
por abuelos, hermanos y primos.
Y también nuestras manos,
más grandes,
más duras,
más hechas a la medida de la vida.
Molde de un tiempo de disparos y versos,
de balas y besos,
manos que tiran de otras manos,
envuelven en un sobre las caricias,
porque no somos más que cartas,
mensajes del destino,
la sombra de los niños que fuimos.
