NI ÉL NI NADIE, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
No sé qué es lo que llevó a Florentino Pérez a la esperpéntica actuación ante la prensa el pasado martes, si fue la presión acumulada, la falta de costumbre de que las cosas no salieran bien, o si ese es él en estado puro, y hasta ahora nunca se había mostrado así.
Fuera lo que fuere, no es en sí la mala imagen que dio lo que realmente me preocupa, ya que todo ello puede deberse a un mal momento y lo podemos resumir en la conocida frase tan nuestra, de que "una mala tarde la tiene cualquiera". Ahora bien, todo eso es una cosa, y otra, son las formas que utilizó, que tanto se me asemejaban a "trumpianas", y esto sí que me preocupó, y mucho. Pues de llegar a pensar, que, si hasta ahora no las había mostrado, era porque no se dieran las circunstancias, pero no porque no estuvieran en él, lo cual es motivo para pensar si todos esos "triunfadores" económicos, no tendrán los mismos síntomas de saberlo todo y de desprecio hacia los demás, tal y como mostró hacia los periodistas.
Siempre mostrándose superior, desde una posición por encima de todo y de todos, que hasta ahora no se había dado. Un modelo público a seguir, el de Trump, se está destapando, con lo cual, arreglados estamos con semejante cliché.
Siguiente de la la rueda de prensa en La Sexta hay una entrevista a Florentino.
Con ella, se cumple el dicho de que todo hombre, tiene derecho a una segunda oportunidad, y con la entrevista se le dio esta, en vista de lo mal retratado que había quedado en la rueda de prensa convocada por él mismo. Lo curioso del caso, es que en la entrevista dijo lo mismo que en la rueda de prensa, con lo cual podríamos pensar, que para este viaje no hacía falta una segunda vuelta. Pero mira por dónde no ha sido así, pues de esta segunda oportunidad ha salido con mucha mejor imagen.
¿En qué ha consistido pues el milagro? Muy sencillo, que todo fue dicho sin suficiencia y desde la calma, lo cual ha llevado a reconsiderar, no solo lo que quiere transmitir del estado y la historia triunfal del Real Madrid, sino además de su imagen como presidente. Y hay que decirlo, quitada su arrogancia, todo sonó mejor.
Otra cosa es que pueda ser salvada la extenuación de los jugadores del Madrid dada su presencia en todos los torneos, más de los que las fuerzas humanas de los jugadores pueden soportar cobren lo que cobren.
Dado que el fútbol en sí, está realizando dos acciones muy importantes para el mundo del capital, una la de tener el personal distraído de su perversidad, y otra encima acarreándole ganancias, combatir esto no creo que entre en los planes de Florentino, ni si podrán ni quieren hacerlo ni él ni nadie de los que lo rigen.
