EL VENTANAL, por Santiago Corchete Gonzalo
EL VENTANAL
Como un fulgor de tiempo estremecido,
salió de marzo un resplandor final
que dejó a las estrellas sorprendidas.
Los edificios del vivir a solas
se oscurecían y tambaleaban
al pretender quebrar la linea recta,
..y abril abrileaba en sus comienzos
estrenando promesas de alegrías
pretéritas, presentes y futuras...
Todas las precauciones son muy pocas.
No te rompas, abril, si te rompieras,
¿qué podremos hacer con tus cristales?
