PIÉNSENLO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Todos, en mayor o menor medida, estamos al tanto de las novedades que van surgiendo en el crucero de lujo MV HONDIUS, así como de las tensiones y desgracias que provoca su infección del mortal hantavirus.
Y a la vez, que todos queremos su solución y curación, también todos pedimos que por favor que por aquí no recaiga. Todo tan egoísta como ilógico, pues el sentido común nos dice a un tiempo, que hay que darle una solución de amparo humano, no de abandono.
Y en esas andan ya, parece que, con acierto y lógica desde las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que ha decidido que se tomen las medidas necesarias para la evacuación de parte de los afectados en Canarias, es decir, en España, y no en el país africano donde iban a hacerlo. Todo con las tensiones naturales del hecho, más las creadas artificialmente desde la política, agitando los miedos lógicos por su llegada.
Dejando esto donde está, yo les pregunto ahora: ¿Se imaginan que el barco tuviera que haber recalado en la Argentina de Milei? Siendo no un crucero de lujo, sino uno de esos muchos que hay por los mares llenos de gente, que han pagado su viaje a plazos, que están sin blanca, sin casa, y como único lujo se han proporcionado un viaje, para así al menos evadirse de la situación en la que están.
Bueno, pues eso, ya me dirán qué medicina pública les asistiría allí, y si algo tiene que ver con esta nuestra, en la que ya ven, caben hasta los muy ricos que la están externalizando.
Piénselo, y verás como da tanto o más miedo que el barco en sí.
