BLUES AND BLUS: ES GORDA, por José A. Blanco
Comprar piso en Chamberí es una pocholada, basta crédito y que la pasta la ponga quien sea. Nada como entarimarse que es muy de la cuerda y mirar por encima del hombro en plan chusquero. Lo inimaginable es que al vecino también le va la marcha y no le gusta compartir. Al tanto. Unos mesecitos de “ande yo caliente y con el mazo dando” y “palante” a cobrar la pieza por la “jeró”. Y puestos a suponer no veo manos sucias hurtando jabones del súper para lavarse y menos peinando canas entre la caspa.
