LA VIDA SIGUE, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Es Martes Chico, la calle "del Rollo" está llena de gente deambulando entre los puestos, y los jóvenes, mientras, un poco ajenos a ellos, controlan sus bolsas cargadas de bebidas.
El pregón ya se celebró, y con éste, no se sabe ya cuántos más van este año, además de los que faltan. Alguien con mucha sorna, comenta que estamos a nada de que se nos conozca como "Ciudad Rodrigo pregones".
El calor aprieta, y los grupos de jóvenes buscan la sombra en los parques. Los mayores ya están en casa. Mientras, en el "Árbol Gordo", continúan visibles objetos, muestras de cariño, y las muchas velas en recuerdo de Adrián.
La fiesta sigue su curso, y los chavales están ya completamente inmersos en ella, como si este mundo fuese una fiesta continua.
El Águeda, hoy, está más vacío que otros días, y las personas que han decidido bajar a la zona del río, dormitan en plena tranquilidad, mientras el aire corre ondulando sus aguas. Después vendrá la noche, y será un jolgorio para todos los que estén en la edad, y un espectáculo para los que ya la sobrepasan.
Y así, mientras el calor aprieta, y aquí nuestros hijos, nietos.... disfrutan de días festivos, miles de jóvenes apartados, no solo de la fiesta, si no de la vida, han asaltado Ceuta en busca del soñado sueño europeo, del que el sistema los tiene expulsados. Ciento cuarenta y cuatro de ellos, han perdido ya la vida, mientras la vida sigue.
