¿QUÉ FIESTA VAMOS A CELEBRAR?, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
Procuro que mis artículos de agosto sean lo más livianos posibles, es decir, no entrar a hablar de problemas, aunque nunca falten, ni tampoco descansen, ni en agosto, para así respetar los sabios deseos de inhibición de éstos por parte de la gente durante esta época. Pero con la humareda que eclipsa el cielo, se hace imposible no mencionar el fuego, que un año más asola nuestros pueblos y lo que va quedando de nuestros bosques.
Por lo que sé, por ahora no hay víctimas, que no es poco, pero sí una vez más, tendremos desplazados y cientos de hectáreas arrasadas que dejarán las tierras sin foresta ni vegetación.
Toda una tragedia a la que nos vamos acostumbrando, y la que no va a traer nada bueno. Que, por romper, rompe hasta los días mágicos donde la gente se olvida de todo, para vivir sin miedos ni agobios. Si no, que se lo digan a los de Las Vegas de Domingo Rey, ese pueblo en el que en invierno están veinte, y en verano son algunos más, los suficientes para juntar arrestos y preparar su fiesta, la que mira por dónde, este año ha consistida en defenderse del fuego.
Me pregunto: Cuándo ya no quede nada por quemar, ni salvar… ¿Qué fiesta vamos a celebrar?