Ateneo Virtual Mirobrigense es un blog de opinión ubicado en Ciudad Rodrigo, en el que se expresan las inquietudes, ideas y pensamientos de los articulistas sobre temas diversos, actualidad, cultura, sociedad, con especial atención a Ciudad Rodrigo y su Tierra, y La Raya con Portugal. Opinión variada

17 enero 2024

FERVOR DEL RÍO ÁGUEDA, por Santiago Corchete Gonzalo

Santiago Corchete Gonzalo
 

 

 

 

 

 

FERVOR DEL RÍO ÁGUEDA, por Santiago Corchete Gonzalo

FERVOR DEL RÍO ÁGUEDA

Debió ser por los años novecientos
y cuando los recuerdos ya comienzan
a inscribirse en el alfa del ser vivo.
Todo firme y real, de luz primera.

Después fueron llegando las también
realidades palpables de otros mundos
más confusos y más resbaladizos,
menos aptos para la ensoñación...

Para mí siempre fuiste manantial,
y he seguido viviendo en tus orillas
para beber tus sedes y abandonos,
uniendo tu destino al mío propio.

...Hoy he vuelto al ayer que me reclama:
árboles, río, puente y alamedas;
no habéis muerto ni desaparecido,
juntos seguís: mi corazón os lleva.

17 enero 2024
Santiago Corchete Gonzalo

QUÉ COSAS, por José A. Blanco

José A. Blanco
QUÉ COSAS
, por José A. Blanco
 
Señor frutero, un plátano para compartir que el sueldo de becaria no da para más y a la chusma hay que apaciguarla; ahora les ha dado por sospechar del currículum, están tirando de la manta y van por los cuatro miles mensuales del chiringuito. Habrá que blindar el expediente, no me fío ni un pelo.

15 enero 2024

QUE SUELTEN UN TORO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
QUE SUELTEN UN TORO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

No sólo es que estos días sean feos por fríos y falta de luz, sino que carecen de contenido propio, pues no son más que un mero paréntesis en el que la gente se debate entre los recuerdos navideños, incluido el arrepentimiento de los excesos, y los deseos de que sea ya el cercano Carnaval, que se hace tan lejano que no se ha podido por menos para evitar el mono que crear un día de toros en San Sebastián, al tiempo que así se mitiga el éxodo a las rebajas de Salamanca el día del patrón.

Y en estas estamos a nivel local, mientras vemos por la tele lo que pasa por el mundo como algo ajeno, pero que nos horroriza o distrae mientras llegan nuestros días de fiesta. Y la verdad, sí, el girar de nuestras vidas esperando días de toros es un poco un vacío, pues qué es lo que en ellos se ve a través de las pantallas con su ir y venir de bombardeos que ahora se extienden, luchas feas por el poder, crecimiento de las fuerzas de extrema derecha en el mundo, fortalecimiento de los más fuertes, millones de seres acosados por todas las miserias en origen se echen al mar para ser rechazados allí delante sin responsables de muchas de sus miserias, y cada vez más avisos a través de fenómenos climáticas de que la Tierra esta al borde del abismo, o frivolidades y peligrosos entretenimientos a base de entrar en vidas ajenas, todo lo cual me hace algunos días pensar: ¡y por qué no sueltan ya un toro hoy!

Y en estas estamos, en días feos y vacíos a la espera de toros del Carnaval.

14 enero 2024

LA VIVIENDA COMO PROBLEMA, por José Luis Puerto

José Luis Puerto
LA VIVIENDA COMO PROBLEMA
, por José Luis Puerto

    Miramos para otra parte. Evadimos como sociedad problemas que sufren no pocos de nuestros conciudadanos. La gobernanza se ve impotente para abordar ese derecho de todos a tener una vivienda digna, pues los intereses económicos, tan poderosos, poseen más poder e influencia que la propia acción política.

    Estos pasados días de las fiestas navideñas, los medios de comunicación transmitían imágenes de abundancia, boato, consumo, lujo, excesos…, que daban (y dan de continuo) una imagen falsa y no real de las vidas de un considerable número de ciudadanos.

     Al tiempo, en determinados reportajes, se habla de un problema, este sí real, que sufren cada vez más ciudadanos, como realidad o como amenaza, que es el “sin-hogarismo”, esto es, el de las gentes sin techo, o el de ‘los sin techo’, como se llama ya desde hace años.

     Y se ponía el dedo en una llaga: cada vez desciende la edad de los sin hogar o de los sin techo; cada vez sufren este problema las gentes jóvenes, aquellos que no han llegado ni a los cuarenta años.

    Pero hay una ferocidad, metida desde hace tiempo en el ADN de no pocos sectores españoles que se lo pueden permitir, de que hay que tener una vivienda para especular, para arrendarla o alquilarla y sacar dinero, a costa de lo que sea.

    Sin hablar ya de ese otro grave problema de cómo los llamados fondos buitres y especuladores violentan a antiguos renteros para que abandonen viviendas en las que residían desde hace años, con rentas adecuadas, porque han adquirido determinados edificios para especular y seguir enriqueciéndose.

    Otro aspecto muy grave, pero que ya ni siquiera es noticia en la mayoría de los casos, es el de los desahucios de viviendas, por mil motivos. Algo que provoca la angustia y la desesperación en quienes padecen esa tragedia.

     Y, por otra parte, el desfase entre lo que se obtiene de sueldo al mes en no pocos trabajos y lo que luego ha de pagarse por un alquiler es tan acuciante que, pese a tener un empleo, muchos de nuestros ciudadanos no pueden asumir una mínima vida digna.

     Hay otro aspecto que, estos días de atrás, también subrayaban determinados medios de comunicación: cada vez, debido al encarecimiento de la vivienda (ya sea comprada o ya alquilada), se ha de vivir en espacios más reducidos, lo que termina provocando en la gente problemas psíquicos.

     Un elemento más de este problema de la vivienda, tan poliédrico, es que, desde hace años, gentes desconocidas entre sí y con realidades muy diferentes han de compartir habitaciones en un mismo piso, lo que supone otra agresión psíquica para cualquier individuo.

    Y es que, en estas pasadas Navidades, podíamos observar, si nos lo proponíamos, cómo esa nueva religión que es el dinero, crea nuevos portales de Belén, crea nuevas realidades humanas que sufren los sin techo, los sin hogar, pese a que el país en el que vivimos tenga una constitución que proclama el derecho de todos los ciudadanos a la vivienda.

     Es un problema muy grave que tiene nuestra sociedad, cada vez más injusta en este como en otros aspectos. Pero se imponen los intereses de la insolidaridad y del egoísmo. Y, además, la mayoría se desentiende, mira para otra parte.

10 enero 2024

DE VUELTA, por José A. Blanco

José A. Blanco
DE VUELTA, por José A. Blanco
 
Estoy dentro del coche, hace un frío que pela. Espero en doble fila guiñando a pares. La tarde cada vez más fea, gélida y oscura. Al compás de la música ruedan las mochilas y el griterío infantil rompe la monotonía del frío y de la espera.  Sonrisas, besos, abrazos… Vuelta a empezar. De la magia navideña sólo queda el recuerdo.

09 enero 2024

¿QUÉ HAGO AQUÍ?, por Santiago Corchete Gonzalo

Santiago Corchete Gonzalo

 

 

 

 

 

¿QUÉ HAGO AQUÍ?, por Santiago Corchete Gonzalo

¿QUÉ HAGO AQUÍ?

   - I -

Este jardín objeto de alabanzas,
donde el canto mirífico de aves
desparraman sus silbos y aleteos
por laderas y sotos y humedales...

No lo ves porque tienes ambos ojos
en otros devaneos transitorios,
que te alejan, distraen y sitúan
en un punto y aparte de ti mismo.

Y como sé que no eres el que fuiste
-pese a ignorar las causas del enredo-,
te digo que regreses al jardín
en el que estás viviendo y no te enteras.

   - II -

Equiparar lo Uno con lo Múltiple
implicaría un vaticinio erróneo,
al no haber relación verificable
tanto física como metafísica.

Hay una conexión entre unidad
y dualidad, llamémosla tensión
esencial/primordial, que se derrama
por todo el universo creativo...

De ella participamos y nos sirve
de estímulo y consuelo. ¿Cómo no
considerarnos muy afortunados
al ser entes con cuerpo de misterio?


9 enero 2024   
Santiago Corchete Gonzalo

08 enero 2024

LA BÚSQUEDA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
LA BÚSQUEDA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

Estos días de atrás, en medio de los trajines festivos, he leído las declaraciones del alcalde en la prensa local, donde hacía una nueva descripción de la figura de ese puesto en que el Ayuntamiento contrata a una persona a dedo, que antes de oírlo de nuevo era para coordinar al equipo de gobierno y ahora es para promoción de nuestra Ciudad, o puede que ambas labores a la vez.

No sé porqué no se presentaron así antes las funciones del puesto, dado que este segundo criterio recién aparecido en sus declaraciones de ciudadrodrigoaldia ahora se resalta más, como si llegara de la mano de las objeciones a la anterior, para así hacer más fácil la aceptación de una decisión consumada.

Lo que no sabemos es si la persona está muy cualificada en una o en otras de las tareas que tendrá que realizar, pues de la noche a la mañana pasó a tener para el acceso al puesto ambas habilidades, cosa que no es tan fácil de un día para otro.

En fin, que esto hace que las explicaciones del alcalde pueden verse como el intento de andar a la búsqueda de justificar algo que no cuela, y así afianzar la decisión de sostener la creación del puesto a dedo, que desde un principio no ha sido bien visto por la gente.

Ahora el asunto está menos claro de ser bien visto no sólo por el puesto sino por extensión por como ha sido presentado.

07 enero 2024

LA MAGIA DE LA NOCHE, por José Luis Puerto

José Luis Puerto
LA MAGIA DE LA NOCHE, por José Luis Puerto

    Pocos momentos tan fascinantes en la vida de cualquier niño como ese de la espera de los Reyes Magos y de esos dones que traen, que siempre suponen una ofrenda que siempre quedará en la memoria.

    Da igual que esos regalos sean naranjas (como de niños nos echaban los Reyes, cuando cualquier alimento era un don), peladillas, caramelos o… esa tartana de hojalata con la que soñábamos, pues nos llevaría a cualquier territorio ensoñado de los que careciéramos.

    La magia de la noche. Porque los Reyes Magos, a pesar de tantas y tantas representaciones que de ellos conociéramos, siempre eran invisibles. Nunca veíamos en que momento de la noche, nosotros dormidos, depositaban los regalos ni a través de qué procedimientos lo realizaban.

    Y nos imaginábamos –y nos causaba un gran asombro, que es siempre el de la magia– cómo tenían el poder sus brazos y manos de traspasar las paredes de los edificios y de depositar sus dones sobre aquel cotidiano humilde calzado que colocábamos en alguna de las estancias de la casa.

    Eran horas y momentos en que el mundo y la realidad que vivíamos estaban hechizados por una suerte de transfiguración. Y de ella participábamos en un estado de ebriedad, que era un verdadero himno existencial, capaz de ponernos en contacto con el prodigio.

    Y todo ocurría en la noche prodigiosa –pero nosotros, ay, habíamos de estar sin participar de ellas, al tener que estar dormidos, para que todo ocurriera; ese prodigio nocturno que aparece en determinadas composiciones musicales.

    Así, en el concierto para fagot –“La noche” (“La notte”)– en si bemol, del italiano Antonio Vivaldi, evocador y fascinante. O el también maravilloso sexteto de cuerdas en un movimiento, –“Verklärte Nacht” (“Noche transfigurada”)–, del austriaco Arnold Schönberg. Piezas ambas en las que sus compositores parecen querer convocar, cada uno a su manera, esa magia de la noche, ese hechizo de la noche, en la que todo prodigio es posible.

    Pero también podemos rastrear la presencia de lo mágico, vinculado con el juego y con lo sagrado, así como con lo fantástico, en ese pensador sin par, fuera de cualquier clasificación, que fuera el francés Roger Caillois, que viviera un tiempo en Argentina, protegido de la segunda guerra mundial, invitado por Victoria Ocampo, esa abanderada de un proyecto cultural impagable, como fuera ‘Sur’.

    La noche prodigiosa, la noche transfigurada. Los Reyes Magos. La niñez. El prodigio, la magia, la más hermosa melodía del existir. De todo ello, cada ser humano tiene una experiencia a su manera. Y tal experiencia nos hace más fuertes, nos da sentido, nos humaniza.

    De ahí que, estos días, en que el pueblo palestino está siendo masacrado (“limpieza étnica de libro”, escuchamos a algún periodista en televisión), quisiéramos que se concedieran esas peticiones de los niños y niñas palestinos que salen y hablan ante las cámaras: agua, alimentos, poder ir a la escuela, poder habitar junto a los suyos en una casa…

    ¿Quién se atreve a parar la guerra? ¿Quién se atreve a conceder esos dones?

05 enero 2024

CARTA A LOS REYES MAGOS, por Clara Blázquez Sánchez

Clara Blázquez Sánchez

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA A LOS REYES MAGOS, por Clara Blázquez Sánchez

Aunque hoy no alcance

alargo los brazos,

que el tiempo me aúpe

un poco más cada enero,

a vivir con ojos de niño

la emoción de los sueños

en la noche más mágica del año.

¡Felices Reyes!

 

Clara Blázquez Sánchez.

05/01/24

 


 

03 enero 2024

ALEGRÍA, por José A. Blanco

José A. Blanco
ALEGRÍA, por José A. Blanco
 
Los niños son la chispa de la fiesta. Felicidad, inocencia. Regalos, juguetes. Ilusión.  Mesa de porcelana, cristal y tradición hasta las uvas,  cuando Cenicienta, entre burbujas, huye  hacia el compromiso tras las campanadas que auguran otra noche mágica, porque los niños siempre se portan bien. Feliz año.

ODA DEL AÑO NUEVO, por Santiago Corchete Gonzalo

Santiago Corchete Gonzalo

 

 

 

 

 

ODA DEL AÑO NUEVO, por Santiago Corchete Gonzalo

ODA DEL AÑO NUEVO

     Ah si hablaran las piedras, los silencios
culpables, la inocencia de las olas,
los ojos campeadores de los pájaros,
la púrpura solemnidad del sol
cuando comienza a amanecer...

     Estar contigo estando en los demás
cual en una bilocación secreta,
poderosa y humilde y compartida.

     Ah si cuanto naciera fuera amor...
Sería rutilante; presagiar
la curva cercanía de lo lejos
y vivir la pulsión del imposible.
 
1 enero 2024
Santiago Corchete Gonzalo

02 enero 2024

VACÍOS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
VACÍOS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

    Acabamos el año 2023 con mal horizonte, pues tenemos en pie de guerra dos puntos sensibles, uno Ucrania frontera de Europa con la imperial Rusia; otro Palestina, pueblo apaleado. Ambos por sí capaces de crear una onda expansible que llegue a amenazar la ya cada vez más difícil paz mundial.

    Esto provoca un vacío de confianza en el futuro próximo, y a la vez numerosos vacíos fundamentales en nuestro vivir diario; entre ellos hay uno físico que es altamente en estos días significativo, me refiero al de Jerusalén, donde han suspendido los actos festivos navideños, por la inseguridad en primer lugar, pero quizá también por falta de creencia que dado lo que hay estas sirvan para algo. Es decir, nos está pasando lo peor que podía sucedernos, estamos perdiendo toda la confianza en el ser humano como tal, incluso desde las visiones más impropias de ello como son las religiosas, con lo cual el vacío físico de Jerusalén, no es sólo este sino mucho más, es todo un vacío de fe en el ser humano y en los valores humanistas occidentales lo que está sucediendo, y a donde nos está llevando este desastre que sufren los palestino, así como la incapacidad de todas las organizaciones existentes en pararlo crea un vacío moral, doloroso y peligroso.

    Sea cual sea ya el final, y aunque se diga y aceptemos que la guerra militar la gana el estado judío, la humana y diplomática es ya del palestino, la pérdida de fe en el ser humano es ahora ya de todos y más fuerte que nunca, y este vacío, hoy por hoy, nadie sabe cómo suplirlo, ni a qué desatinos más puede llevarnos un caminar tan desatinado como desalmado.

    La pregunta es cómo después de lo expuesto estos días podemos decirnos unos a otros Feliz Año desde estos vacíos legales y morales.

31 diciembre 2023

SON DÍAS, por Clara Blázquez Sánchez

Clara Blázquez Sánchez
SON DÍAS, por Clara Blázquez Sánchez

Son días, de maletas que rebosan felicidad, del sonido de sus ruedas sobre cintas mecánicas que las transportan bajo cubiertas aerodinámicas en vuelo, con el regalo de venir, días de dirigirse a llegadas al recuentro, de volver a traer, de ir a esperar a los que llegan a las estaciones, de andar las carreteras con el anhelo de llegar a casa, días de querernos cerca, de sorpresas al abrir la puerta, de lágrimas emotivas al abrazar, días de estar, de estar juntos de manera entrañable, de besos repletos de alegría, de calor de hogar, de desear ausencia de guerras, de desear Paz; días de colores en los abetos, de flores de Pascua, de belenes y aguinaldos, de reunirse alrededor de la chimenea, de multiplicar por muchos más, días de inventar banquetas y sillas plegables, de mover pequeños comedores, de buscar, encontrar y llenar el espacio al juntar mesas, abrir alas, añadir tableros y extender manteles con hilos entrelazados de sonrisas, piñas, amor, hojas de acebo y felicidad; días de apretarse en la cocina para preparar recetas con cariño que huele a casa, a nostalgia, a celebración de la llegada, a Nochebuena familiar, días de unión, de partir turrón en pequeños trozos para alargar sobremesas con sonrisas, de hacer sonar la armonía de las copas al brindar, días de cantar villancicos, de entonar Noche de Paz en cada hogar; días de envolver pequeñas ilusiones en papel de regalo, de olor a chocolate para desayunar, de disfrutar de mayores y pequeños que van llevando el compás, de estirar el tiempo más; de marcar números de teléfono para felicitar, de brindar con amigos, de ensanchar el corazón celebrando, de regalar una participación de felicidad, de escribir unas letras a los que están lejos y desearles Feliz Navidad; días de preparar doce uvas en cada copa, de escuchar los cuartos, de contar las campanadas y brindar, brindar con las copas llenas de buenos deseos para todos, de cantar y sonreír al año nuevo que acaba de comenzar.

¡Feliz 2024!


UNA APUESTA POR LA FRATERNIDAD, por José Luis Puerto

José Luis Puerto
UNA APUESTA POR LA FRATERNIDAD
, por José Luis Puerto

    La revolución francesa –hecho histórico que inicia nuestra edad contemporánea– puso sobre el tapete de la historia tres valores que el ser humano había de articular y desarrollar en el ámbito tanto personal, como de las sociedades de las que formaba parte: libertad, igualdad y fraternidad.

    Tales valores, de distintos modos, desde su planteamiento, se fueron teorizando, articulando y poniendo en práctica, desde aquel momento histórico y casi hasta nuestros días; con resultados, en no pocos casos, paradójicos.

    Así, por ejemplo, el de la libertad fue tomado como bandera por el liberalismo, con todos sus sesgos, desde el siglo XIX hasta hoy mismo. El problema es que tal planteamiento de libertad ha derivado en que solo la tienen y la disfrutan los más fuertes, pues se le dio un sesgo individualista (y hasta egoísta) e insolidario, que hace que no sea un bien disfrutado por todos.

    Ese liberalismo no nos vale. Ese ‘dictum’ de que el mercado es el mercado y es el que dicta las sentencias solo conduce a unas sociedades desiguales en las que no todos disfrutan de los bienes sociales. “Tu libertad encarece mi alquiler” podía leerse en una pintada de la capital de nuestro país, con la figura pintada de la actual presidenta.

    De ahí que ese valor de la libertad haya que replanteárselo, bajo parámetros distintos; como un bien perteneciente, no a unos cuantos ‘elegidos’ (nada de la ley del más fuerte), sino a todos los seres humanos.

    Lo mismo ocurre con el valor de la igualdad. Fue aplicado históricamente por la revolución rusa y fue derivando, como de todos es bien sabido, hacia perspectivas represivas y autoritarias, que condujo, en Rusia, al ‘gulag’. De ahí que, también este, sea un valor que hay que replantear históricamente bajo parámetros distintos.

    Porque, entre otras cosas y a lo largo de la historia del siglo XX e inicios del XXI, hemos entendido que tan importante como la igualdad es el respeto hacia la diversidad y hacia las diversidades.

    ¿Y la fraternidad? ¿La ha desarrollado alguien a lo largo de la historia contemporánea? No, como hizo el liberalismo con la libertad, o el comunismo con la igualdad. Tradicionalmente, ha sido el cristianismo quien ha hecho bandera de la fraternidad. Pero ¿la ha aplicado y la aplica? ¿La ha puesto y la pone en práctica?

    Es curioso cómo nuevos movimientos vuelven a hablar de la fraternidad. Habría que reflexionar sobre ella, habría que propugnarla e impulsarla, como palanca clave de un nuevo humanismo, de una nueva rehumanización de nuestras sociedades.

    Es el valor, posiblemente, que más daría de sí y que podría hacer cambiar la deriva de la historia. Es una responsabilidad de seguimos manteniendo una confianza en la humanidad el que pudiéramos emprender esa deriva (frente a las guerras, frente a las desigualdades, frente a tantas profanaciones como sufren y padecen tantos y tantos seres humanos en el mundo), planteándola y poniéndola en práctica.

    Es un gran desafío. Es una apuesta que, a estas alturas de la historia, merece muchísimo la pena.

27 diciembre 2023

EL BANCO, por José A. Blanco

José A. Blanco
EL BANCO
, por José A. Blanco
 
Solo, junto al bordillo de la acera, de espaldas a la calzada y mirando al rastrojo. Decidido me encaré para sentir su soledad. El tráfico, indiferente, se mofa del exceso de confianza. El peligro, más que verlo venir, hay que intuirlo. Pensé en la incongruencia del diseño y, a sabiendas, me senté con un “kindle” entre las manos.


TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA, por José Luis Puerto

TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA, por José Luis Puerto - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA , ...