ESCRIBIR, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez
La tarde es híbrida, no hace frío y tiene sol, pero no calienta como lo hace cuando las borrascas no la acechan.
La gente, no obstante, ha salido a aprovechar los rayos de sol y los niños juegan y gritan en el parque, como solo se hace cuando uno es eso, un niño. Oírlos siempre es alegría, incluso ahora en estos días convulsos, regados de bombas, las cuales, por ahora, no nos caen, con madres que huyen, a veces con la cabeza de su hijo entre las manos. En medio de esta tragedia, sentarse uno ante un papel en blanco y ocuparse de nuestras cosas diarias, pues parece una banalidad. Que si la avenida de Salamanca no podían haberla arreglado de noche, dado la que se preparó...Que ya están prácticamente las calles libres de las agujas... Que si se podrá salir a la sierra dado que el precio del combustible va a superar cualquier paseo en coche... Que si con la subida de todo en la cesta de la compra no podremos permitirnos algún capricho goloso...
Puedo llegar también a pensar cosas de más peso social: Que si Vox seguirá obstaculizando al PP en las comunidades, y que si el presidente del gobierno Pedro Sánchez, va a poder con todo y va a llegar más fortalecido a una reelección... Que, si todo esto le servirá a Europa para unificar fuerzas, o para aferrarse más en los nacionalismos... Y esto, parece sin valor, ni peso, en medio del infierno en el que Netanyahu ha metido al inmaduro de Trump, el cual ha atrapado al mundo que ahora no parece estar en la tarde que describimos al empezar si no ya en plena borrasca, de feas y oscuras nubes que descargan rayos y centellas sobre todos nosotros, pues todos somos ya damnificados por el hacer del psicópata de Netanyahu y el ignorante de Trump. Pero sobre todo las mentes de nuestros hijos y nietos a los cuales le son bombardeadas sus cabezas por las noticias diarias, tan inasumibles como horribles son los hechos que las provocan. Y sí, escribir, sin hablar de todo esto que nos sucede, es una traición al sentir de todos, qué es escribir de ello, sino un escarbar en el dolor y los miedos de todos.
La gente, no obstante, ha salido a aprovechar los rayos de sol y los niños juegan y gritan en el parque, como solo se hace cuando uno es eso, un niño. Oírlos siempre es alegría, incluso ahora en estos días convulsos, regados de bombas, las cuales, por ahora, no nos caen, con madres que huyen, a veces con la cabeza de su hijo entre las manos. En medio de esta tragedia, sentarse uno ante un papel en blanco y ocuparse de nuestras cosas diarias, pues parece una banalidad. Que si la avenida de Salamanca no podían haberla arreglado de noche, dado la que se preparó...Que ya están prácticamente las calles libres de las agujas... Que si se podrá salir a la sierra dado que el precio del combustible va a superar cualquier paseo en coche... Que si con la subida de todo en la cesta de la compra no podremos permitirnos algún capricho goloso...
Puedo llegar también a pensar cosas de más peso social: Que si Vox seguirá obstaculizando al PP en las comunidades, y que si el presidente del gobierno Pedro Sánchez, va a poder con todo y va a llegar más fortalecido a una reelección... Que, si todo esto le servirá a Europa para unificar fuerzas, o para aferrarse más en los nacionalismos... Y esto, parece sin valor, ni peso, en medio del infierno en el que Netanyahu ha metido al inmaduro de Trump, el cual ha atrapado al mundo que ahora no parece estar en la tarde que describimos al empezar si no ya en plena borrasca, de feas y oscuras nubes que descargan rayos y centellas sobre todos nosotros, pues todos somos ya damnificados por el hacer del psicópata de Netanyahu y el ignorante de Trump. Pero sobre todo las mentes de nuestros hijos y nietos a los cuales le son bombardeadas sus cabezas por las noticias diarias, tan inasumibles como horribles son los hechos que las provocan. Y sí, escribir, sin hablar de todo esto que nos sucede, es una traición al sentir de todos, qué es escribir de ello, sino un escarbar en el dolor y los miedos de todos.
¡Ay, escribir en este mundo y en estos días!… Estos días en que uno se avergüenza de formar parte de la humanidad que ha entregado el poder a los seres que gobiernan en el mundo.
