BLUES AND BLUS: PRIMEROS COMPASES EN EL PARQUE, por José A. Blanco
Los rayos se desperezan y el suspiro de luz descompuesta entre los cristales del aspersor sortea los escondrijos de gazapos y pichones. Algunos patos torpes pasean casualmente. Un par de urracas rebuscan inmundicias. Una, desde dentro, expulsa los desperdicios fuera de la papelera, la otra picotea los restos de una bolsa plastificada. En las copas revolotean griteríos molestos. Aquí la fauna muere por causa natural o atropellada en la calzada.
