BLUES AND BLUS: DE RANAS A SAPOS, por José A. Blanco
Líbrenos la vida de la sinrazón porque entre las entretelas de su obsesión sólo caben ansias de poder, una pizca de intolerancia y cierta dosis de impunidad. No mire usted. No es cuestión de dimisiones ni de ventiladores ni de explicaciones contradictorias ni mandangas del y tú más. Saquen la documentación (que tenía que estar fuera) relacionada con la compra sospechosa del inmueble ya sea oficina, despacho, local, ático, vivienda particular o lo que sea el “chao pescao” (nivelazo) ese de las narices, hagan partícipe de la misma a los propietarios de la pasta y expliquen por qué se hizo la operación a hurtadillas sin pasar por la formalidad de la transparencia que merecen semejantes movimientos. Hablamos de más de seis millones de quita y pon que no es ninguna ganga y dan para mucho.
