Ateneo Virtual Mirobrigense es un blog de opinión ubicado en Ciudad Rodrigo, en el que se expresan las inquietudes, ideas y pensamientos de los articulistas sobre temas diversos, actualidad, cultura, sociedad, con especial atención a Ciudad Rodrigo y su Tierra, y La Raya con Portugal. Opinión variada

05 diciembre 2022

ENTRE EL TRIGO DIGO, por Mara Guadalix


 

 

 

 

 

 

 

ENTRE EL TRIGO DIGO, por Mara Guadalix

Entre el trigo te digo,
cuánto me cuesta ver,
que nadie te haya enseñado las distintas formas de querer,
a una cosa, tal vez a un amigo,
a un hermano, a unos padres
y a ese otro amor entre gozos y sombras metido. 

Entre trigo te digo que sé bien de que hablo, una vez me contó el papá de una amiga que soñaba conmigo,
20 años, frescura,
así quiero decir que el amor de Platón es quimera,
y no traspasa nunca la palabra o la idea,
y me río al pensar en su gesto atrevido,
en mi respuesta airada, en mi distanciamiento, en la vida.
 
Llueve ahora mientras te pienso,
me conozco, sueña la gente, 
duerme la tierra y germina el trigo.

04 diciembre 2022

LA CRISIS, por Román Duran Hernández

LA CRISIS, por Román Duran Hernández

Cuando todavía andábamos con la peseta y había una crisis, la peseta se devaluaba y todo quedaba arreglado. Ahora cuando hay crisis hacen que suban y bajen las primas de riesgo sin que nadie sepa que es eso. Pero ustedes tranqui, que eso son disputaciones metafísicas que se traen los políticos y los ecónomos para tenernos en un vilo.

Si uno se atiene a las noticias,somos paupérrimos y estamos en la ruina. Ayer nos acostamos en la villa del pelotazo y hoy nos hemos levantado en la chabola del lumpen, como cuando España se acostó monárquica y se levantó republicana. Pero ya digo que todo eso son síntesis históricas, simplificaciones de los políticos y, ahora, sutilezas y manías de los economistas, que están llenos de manías.

Pero sale uno a la calle, compra el periódico, desayuna unos churritos, se corta el pelo, y todo sigue igual, los precios son los mismos, la vida no ha cambiado y el barbero sigue hablando del Atlético, que es lo bueno. Dicen que a larga notaremos los efectos, pero cuando principian a notarse los efectos de cualquier devaluación,de cualquier crisis ya estamos en otra revolución, de modo que todo se compensa.

La economía, que parecía la cosa más seria del mundo, ocurre que fluctúa todos los días en la Bolsa, como la febrícula de un histérico, y como eso no se corresponde con el valor sólido de las cosas, llevamos ya mucho tiempo convencidos de que las finanzas son tan volubles y versátiles como Ana Obregón en el amor. La economía es a nuestro tiempo lo que la teología a los tiempos de Trento. Una materia maleable, incoercible, una coña. Las devaluaciones o revoluciones son buenas o malas según quién las haga, y no hay más que leer los periódicos para verlo. Yo no creo en la economía porque no la entiendo, y ya dijo el clásico que "no entiendo nada que no se pueda dibujar”.

La peseta la dibujaban en concreto los humoristas, gráficos, hecha una braga. Ahora los economistas dibujan la prima de riesgo en abstracto, en unos gráficos primorosos,con rayitas y ángulos que suben y bajan. Pero todo esto no tiene nada que ver con la calle, con la vida, con la gente.

Los taxis no han subido sus tarifas y las putas tampoco, según me dice un amigo que frecuenta el honrado gremio. Un día nos amenazaron con que venía un “viernes negro” una especie de terremoto, y ocurrió que me salió más barato que otros días, pese a cenar en un restauran con invitación a una chorva. Cada vez que se devalúa algo, a mi me sale más barato el alterne y el descorche, lo cual que soy un ciudadano que va en contra de la marcha económica del país, y no sólo en eso, claro. Pero pienso que eso le ocurre también al personal.

Lo de la Bolsa es dogma de fe, que la Bolsa tiene algo de catedral bizantina del dinero, que es la cosa más invisible del mundo, después del Santísimo Sacramento del Altar. En la Bolsa se celebran todos los días unas misas negras por el oro (resplandeciente simetría con los ritos de la Iglesia), pero eso sólo debe afectar a los fieles en lo bueno y en lo malo, a los que cortan el cupón o invierten en el Tesoro, a los que se juegan las joyas y el anillo de la Otra en una operación bursátil. Nosotros, los peatonales debemos seguir nuestro camino, comprar un décimo, hacer la primitiva y la evolucionada, vivir al día como siempre vivieron los españoles, pues los muy listos saben que después de un "viernes negro" siempre viene un sábado con sol.

NOS QUEDA SU PALABRA, por José Luis Puerto

NOS QUEDA SU PALABRA, por José Luis Puerto

Cada vez que estreno un cuadernillo –y tengo cientos; trabajo en ellos y anoto y dibujo en sus hojas; escribo textos y arranques de poemas, cuando no poemas enteros; y apunto libros que me interesan…; por lo que terminan siendo una suerte de diario–, suelo buscar una cita que lo encabece.

En uno de hace meses, que he rescatado estos días de atrás, pues aún tiene no pocas páginas en blanco, aparece la siguiente cita del escritor francés Christian Bobin: “No me gustan los que saben, me gustan los que aman.”

Tras rescatar este cuaderno, se ha producido eso que Jung llamaba sincronicidad. Pocos días después de hacerme de nuevo con tal libreta encabezada por Bobin, Avelino Fierro, raro escritor, por autor de muy singulares libros, en los que toma un pulso muy personal al acontecer cultural de nuestro tiempo, me reenviaba un mensaje, el pasado 25 de noviembre, en el que se anunciaba el fallecimiento de Christian Bobin.

Comencé a leerlo hace ya algunos años. José Jiménez Lozano me hablaba de él. También Fermín Herrero. El vasco Beñat Arginzoniz –que me encargara traducir ‘La muerte sin maestro’, el último poemario del mítico portugués Herberto Helder– es uno de los editores de Bobin en nuestro país, en su sello de Ediciones el Gallo de Oro.

El Bajísimo’ es un hermoso libro de Christian Bobin sobre Francisco de Asís, un santo que ha seducido a no pocos escritores y sobre el que han escrito no pocos y al que le dedica una monografía hasta el mismo Chesterton.

El bajísimo. Cuando éramos niños, escuchábamos de labios de nuestra madre y de otras gentes de nuestro pueblo el término ‘el altísimo’. Se referían a Dios. Pero tal calificativo se nos escapaba, pese a que lo percibiéramos siempre en contextos solemnes, marcados por celebraciones y aromas de incienso.

La santidad, acaso, y Bobin parece ir en este libro por ese camino, no sería un ascenso, sino un descenso; a través de esa vía que María Zambrano llamara de la piedad, como trato adecuado con lo otro y con los otros, y entonces, sí, es un bien sagrado.

Y ese trato adecuado con lo otro recorre toda la obra de Christian Bobin, a lo largo de más de sesenta libros que escribiera. Un escritor en su lugar –como también ese otro escritor francés mítico, Julien Gracq, que rechazara honores y premios y que creara su obra desde su espacio vital, lo que los franceses llaman ‘la provincia’–, atento a lo pequeño, a lo sorprendente del mundo, a ese fulgor que se halla en todo lo que se nos escapa, a lo que no atendemos.

Es un escritor muy espiritual, con esa espiritualidad francesa que escasea entre nosotros. Porque los franceses sí que han hecho algo que Susan Sontag pedía: cada época ha de clarificar, ha de definir, ha de indicar qué entiende por espiritualidad.

En Bobin, encontramos esa respuesta, a lo largo de sus páginas, a lo largo de sus libros, desde ‘Un simple vestido de fiesta’, hasta ‘Elogio de la nada’, pasando por todos y cada uno de sus libros.

Y encontramos esa respuesta, porque ha decido formar parte, no de los que saben, sino de los que aman.

02 diciembre 2022

VERSO SUELTO, por José A. Blanco

VERSO SUELTO
, por José A. Blanco
 
Quise comprar unos versos pero no los venden a granel. Los versos sueltos son regalos de la vida que hay que buscar en los burdeles, en las afueras de los metros, en la indigencia de algún rincón o en lo más profundo de la soledad. Son días para que el rey “Malgastar” ande al rebusque del devaneo “black”, o sea, al rebufo de los Magos de Oriente y a espaldas de los salarios malnutridos que deambulan escribiendo, pues eso, un verso suelto.

01 diciembre 2022

NUEVA EXPERIENCIA POÉTICA, por Santiago Corchete Gonzalo

NUEVA EXPERIENCIA POÉTICA, por Santiago Corchete Gonzalo

Quienes somos unos ignorantes (¿analfabetos funcionales nos dicen?) en el uso de las llamadas “nuevas tecnologías informáticas”, caminamos por la vida de asombro en asombro ante la progresiva y aceleradamente obligatoria necesidad que la sociedad actual somete a nuestras ya casi derrumbadas neuronas cerebrales. Trataré de explicarme con un ejemplo vivido recientemente. Hace unos quince días aproximadamente, la presidenta de la AEEx (Asociación de Escritores Extremeños) y el director de la ERE (Editora Regional de Extremadura), me informaron que habían propuesto mi nombre a AUPEX (Asociación de Universidades Populares de Extremadura), para pronunciar la conferencia inaugural del curso 2022-23 y que  AUPEX había aceptado sin titubeo alguno. El acto tendría lugar el jueves 24 noviembre, y sería emitido desde el taller donde el escritor perfila “golpe a golpe, verso a verso” su escritura, es decir, mi propio domicilio y en la misma habitación donde también tecleo estas palabras. Asimismo me informaron que debería responder a las preguntas de una entrevistadora llamada Virginia acerca de mi proceso y proyecto creativo, evolución, lectura de algunos poemas…, y todo ello en una hora: desde las 16,30 a las 17,30 del día antes mencionado.

Alto, alto, les respondí; ¿y dónde estará el público oyente?, ¿qué edades y nivel cultural tendrá? Me respondieron al unísono: de eso no te preocupes, hombre, habrá de todo tipo; ya irás viendo sobre la marcha; será sumamente fácil para ti que estás muy placeado. Te aseguramos de antemano que todo saldrá de maravilla. Si acaso, selecciona previamente los poemas objeto de lectura para ganar tiempo…Hala, hala, a disfrutar desde ya el éxito de tu intervención. Y salieron de mi casa sonriendo ante mi rostro absolutamente perplejo y cariacontecido.

El día 23, víspera del acontecimiento, acudió a mi casa un señor bastante joven con un ordenador y un par de auriculares bajo el brazo; me preguntó cuál era el lugar donde escribía habitualmente, y le conduje hasta la mesa donde tengo situado mi portátil; colocó su ordenador encima del mio que se hallaba apagado, desconectó el puerto USB por el que accedo a internet, y enchufó el suyo a la red que salía del rooter; encendió su portátil, maniobró no sé dónde hasta quedar su pantalla dividida en dos mitades. Me dijo: ahora siéntese en su sillón y desplácelo hasta el lugar habitual de trabajo; después maniobró sobre algunos mandos, y hete aquí que de pronto apareció mi imagen en la parte izquierda, de cintura para arriba, como si el ordenador se hubiera transformado en un espejo; me dijo a continuación que, durante la entrevista, saldría la imagen de la entrevistadora en la parte derecha del ordenador y que ambos nos estaríamos viendo durante toda la sesión. Me hizo una prueba de audición, y decidió que era conveniente colocarme los auriculares que traía en un envoltorio aún sin estrenar. Con tales auriculares colocados en ambos oídos mi audición mejoró notablemente, aunque servidor estaba inundado de interrogantes y de estupefacción; mi inquietud aumentó cuando le escuché decir: bien, hemos terminado la prueba de manera excelente; le dejo a usted hasta mañana, porque muy probablemente volveremos a vernos a través de la pantalla en algún que otro momento de la grabación. Y salió de mi casa tras un leve y breve apretón de manos. Quedóme solitario y sin poder recurrir a nadie para lograr alguna explicación más detallada y convincente que despejara siquiera alguna de mis múltiples ignorancias. Pasé aquella noche en vilo y casi en vela, maldiciendo a internet y a quienes lo trajeron a este mundo. ¿Qué pasará mañana?

Llegó el jueves 24 de noviembre y, unos minutos antes de la hora prefijada para la cita con el público, se enciende la pantalla de la que salía una musiquilla agradable que se interrumpió y, una voz conocida, la del instalador del día anterior, preguntó: ¿don Santiago, todo va bien por ahí? Bueno, pues colóquese los auriculares que, en cosa de segundos y tras la música de ambiente, Virginia la entrevistadora hará la introducción del programa y la presentación de usted como único conferenciante en la sesión inaugural del curso 22-23 de AUPEX. A partir de tal momento el acto fue por derroteros normales y previsibles. En los segundos finales la voz de Virginia repetía sin cesar: un exitazo señoras y caballeros, un clamoroso éxito de conexiones de toda Extremadura, millares de personas han visto y oído (citó el nombre de algunas poblaciones así como de bastantes localidades con Universidades Populares)… Gentilmente, tampoco olvidó darme las gracias y felicitarme por la intervención. Cerró el programa y yo me quedé solo de nuevo y pensativo en mi habitación.

Una especie de sinsabor se apoderó de mi ánimo. Las preguntas sin respuesta flotaban desconsoladas por el aire de mi derredor y constantemente me interpelaban: ¿brillarían las miradas de quienes me habían escuchado, o estarían medio ausentes los ojos que me vieron sin yo poderles ver los suyos?, ¿ese frío y desgarrador distanciamiento es cuanto persigue hacerlo total la que todavía llamamos Humanidad?, ¿dónde irán a parar a este endemoniado ritmo de pretendido progreso y avances tecnológicos las caricias, el suave roce de piel con piel, la llave capaz de abrir las puertas del amor y la esperanza? A partir de muy pronto, quizá de ya, ¿todo será cuestión de datos, cifras, números y algoritmos? La ambigüedad delicuescente del futuro ¿consistirá en un vacío existencial que solo rendirá pleitesía al banal consumismo, en aras de favorecer el aumento de los desequilibrios sociales que origina ese  nuevo y estupefaciente dios del capitalismo neoliberal, que arrasa con el valor de lo sencillo y pequeño, mas sublime, de la belleza humilde no ornamental por fuera sino por dentro? Quien considere tener argumentos para esclarecer o refutar  las preguntas anteriores, por favor, que lance en sentido figurado la primera piedra.

Gracias.


[Actualizado el 5 de diciembre de 2022]

 

EL EMPECINAMIENTO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

EL EMPECINAMIENTO
, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

Se dijo ya, y ha sido advertido en las Comisiones de Obras por varios concejales y Pellicer en el Pleno, y por la calle ha habido runrún, pero parece que nos ha llegado a todos menos a ellos. Y digo esto, porque la obra de la avenida de España ha continuado y el desatino ha sido enterrado. Pero como todo desatino, puede que antes o después traiga sus consecuencias, que en este caso no serán nada buenas.

Toda la contestación política que tenemos es la dada en el Pleno por parte del concejal responsable de Obras y es más o menos esta: “yo no soy técnico, ellos son los que lo hacen”.

Pues no, porque el error es tan burdo y visible como preocupante, puesto que lo que se ha hecho es tapar el ojo de un puente por donde el agua tiene que pasar, y puesto que es tan de sentido común que lo ve hasta un niño, y el cual parece haber faltado en aras de la prisa. Esto no quiere decir que cuando el regato aparezca como ha hecho otras veces y el agua llegue al cierre, y se produzca el desastre, no deba haber responsabilidades políticas. Y digo responsabilidades, por ser tanto de los técnicos hacedores del problema, como de la parte política que advertida ha sido consentidora, es decir, el concejal de Obras y su superior el alcalde.

Alguien, en el Parlamento español, un día con su voz tronante se expresó así ante la oposición: “debería saber su señoría que hay tres formas de arruinarse: una, con las mujeres, la más dulce. Otra, con el juego, la más rápida. Y finalmente con los técnicos, esta es la más segura”. Bueno, pues eso, porque díganme si un día hay que volver a abrir por inundación, qué será ello, más que una ruina para el erario público y los afectados. Por cierto, que ese alguien era don Manuel Fraga.

Me gustaría que todo quedara en preocupación, pero me da que no, pues sabido es, no ya lo contado, desde esta página, que le sucedió al Centro de Especialidades, si no, que también en otra ocasión al llegar a la altura de la tapia de la Residencia Mixta, la sección del tubo era allí menor, entonces el agua rompió y afloró por las las tapas de las alcantarillas e inundó todo El Cruce y calles adyacentes, pero no en modo broma ni un poquito, sino que se podía andar en barca por él. O sea, que avisados lo estamos todos menos los responsables de la obra. Y ahora sabido esto van, cogen, agarran, y hacen con el tubo una pared muro en el ojo del puente por donde tiene que pasar el agua.

¿Alguien puede explicarme este empecinamiento?




 

30 noviembre 2022

DESPEDIDA, por Mara Guadalix


 

 

 

 

 

 

 

DESPEDIDA, por Mara Guadalix


Adiós es la distancia hecha pedazos,
adiós es el olvido asomado al balcón,
adiós es el sueño con sabor a sal
y olor a tempestades.

Adiós es el sonido de pasos que se alejan,
de enredaderas que se rompen,
adiós sabe a promesas incumplidas y a silencios,
despedidas con el mar a la espalda,
murmullos de cansancio,
sospechas que devoran como llamas,
cenizas de las penas.

RECUERDOS DEL SERVICIO MILITAR, por Román Durán Hernández

RECUERDOS DEL SERVICIO MILITAR, por Román Durán Hernández

A mi amiga Rodoprí

Hace poco estuve en Valladolid recordando la época en la que tuve el honor de servir a la Patria, o más bien sirviéndome de ella.

Mi Servicio Militar fue un tanto divertido. El principio lo tuve en Salamanca, en lo que llamaban el período de instrucción. Me llevaron a la "Mili" un día de carnaval y aunque yo nunca mostré un aprecio por esa fiesta, la diferencia entre el carnaval y la "Mili" era muy grande.

En Salamanca nos metieron, nada más llegar, en un pabellón enorme donde un jefe, posiblemente un Coronel, por su barriga, ya que por estrellas no entiendo, nos leyó el reglamento. Quedamos estupefactos cuando dijo:

Articulo primero: queda terminantemente prohibido pasarse al enemigo. Todos nos mirábamos preguntándonos: oye tú, eres amigo o enemigo, porque lo que es yo, vengo de los carnavales de mi pueblo.

Lo que menos ne gustaba era tener que ir andando a Los Montalvos, donde hacíamos las prácticas de tiro. Me apunté a reconocimiento alegando que me dolía un tobillo y la primera vez coló, pero luego el Capitán Médico me dijo que era cuento y yo era un gandul. Sólo se libraba uno de ir a Los Montalvos apuntándote a las clases de analfabetos. Y allí fui yo.

A ver, Durán, me preguntaba el “profe":

-La m con la o, y yo respondía:

-Moto

-La t con la o, y yo respondía

-To.

-Ahora todo junto:

-Pues amoto.

Un domingo paseando por la carretera de Madrid (entonces era costumbre) aparece Mariano Anaya con el Alférez que me daba las clases. Mariano nos presentó y se descubrió el pastel. El Alférez se portó muy bien. Una vez licenciado me enviaron un diploma por mi aprovechamiento, ya que de analfabeto pasé a saber ecuaciones de segundo grado.

Como era de transmisiones me mandaron a la central telefónica de Capitanía General de Valladolid, en el Estado Mayor, en el palacio de Felipe III, cuando Valladolid fue capital de España.

Lo primero que hice allí fue echarme una "novia", Mari Pili que era la niñera (la rolla se decía entonces) del niño de un Comandante, que me sacaba al Campo Grande unos bocatas de jamón impresionantes, con los que paliaba la comida de Capitanía, verdadera bazofia. Pero sacaba al niño que no nos dejaba querernos, teniéndole que comprar un helado, con lo que se iba parte del bocata.

Yo participaba en las sisas que Mari Pili le hacía a la Señora. Por aquel entonces había en el Mercado El Val un puesto de frutas y verduras regentado por unos señores de Águeda del Caudillo. Hicimos un pacto consistente en que Mari Pili le compra allí todo a la Señora, a cambio de que nos inflara un poco la factura y así poderla invitar al cine.

Íbamos al Cine Pradera, un cine que después se quem6; íbamos a la sesión continua y a la última fila para que al apagarse las luces comenzáramos nuestras particulares batallas. Cuando mis cinco guerrilleros conquistaban un lugar estratégico, un suponer la rodilla, había que emplazarse allí mucho rato, porque si intentabas avanzar más deprisa, venía el contraataque de Mari Pili que se oía en toda la sala. Era muy difícil llegar al cuerpo a cuerpo luego en Las Moreras, donde las parejas iitan a quererse por la noche.

En la central telefónica de Capitanía había una litera donde organizábamos unas partidas de naipes que duraban toda la noche. Como en eso de las cartas yo obtuve la diplomatura en el Café Universal, los enseñé a jugar a casi todo, de manera que cuando se soltaban en un juego, yo les enseñaba otro, teniendo por tanto ventaja.

En Valladolid conocí a Mova que había sido seleccionador nacional de atletismo, primero en Italia y luego en España. Era el preparador físico del Real Valladolid y profesor de E. Física en el Instituto Zorrilla frente a Capitanía. Por mi afición al atletismo me concedió unas clases y con La gratificación que me daba, con las sisas de Mari Pili y lo de las partidas de cartas, la verdad que pasé una “mili" bastante llevadera.

Cuando hace poco fui a Valladolid me senté un rato en un banco del Campo Grande y reflexioné, dejando pasar una película de lo que era el Servicio Militar entonces que jugábamos a la guerra, y lo que es ahora que los soldados se juegan la vida en campañas por todo é1 mundo en esas guerras que hacen siempre los pobres contra los pobres y las ganan siempre los ricos. Al divagar por el confuso campo del recuerdo, sólo una pregunta me venía a la mente: ¿Qué habrá sido de la Mari Pili?

29 noviembre 2022

GANAR AL CAPITAL, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

GANAR AL CAPITAL, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

Estoy en la postura de ocuparme poco del mundial, algo por la falta de ambiente en nuestras propias calles no sé si es porque el tiempo no anima a la celebración callejera, o por lo poco bueno que nos llega de todos sus entresijos financieros.

No obstante, después de oír que el partido había finalizado con un siete a cero, pues como que sentí cierta curiosidad por verlo. Lo hago ya de noche, y en diferido. Ciertamente es un equipo poderoso, pero también estuvo ante otro claramente débil.

Mientras sucede todo, el sueño a esas horas llama, me resisto a él mientras la cabeza se me va, no al sueño. sino a lo feo conocido de por qué es el mundial en Catar, y de que sus instalaciones han costado la vida de seis mil quinientas personas, a decir de expertos en el tema. Así como de avisos a los gays para se adapten a las normas nacionales, hoy ya fuera de uso en el mundo civilizado. En todo esto ando, y mientras siguen lloviendo goles continúo en el asuntito del fútbol, adentrándome más en lo sucedido con anterioridad, entonces veo claramente que para que en ese país se celebrara, ha habido por parte de otros cesiones muy pero que muy interesadas. Y mira por dónde, son los nuestros. Por ejemplo, Francia, en la que ahora una diputada anuncia pedir no sé que represalias contra el mundial y Catar. Cuando resulta que la que dio el visto bueno “a los pájaros de la FIFA” fue Francia a cambio de la compra de unos juguetitos nada inocentes, aviones de combate, y se los vendió. La cara la puso la FIFA, el acto lo hizo el gobierno de Francia, la nación en que la revolución que hizo nacer los derechos del hombre, que teóricamente los pilares actuales de nuestra civilización, y que ha venido a parar en esto.

¿Pero ha sido sólo Francia o estábamos todos los demás países del entorno en el asunto al consentir el ir a celebrarlo? Y al decir todos, me refiero a los gobiernos, no a sus habitantes.

Ahora bien, ¿son ellos los políticos poderosos por sí solos para ello, o estos son sólo ya los mayordomos del poder real en la actualidad? Al decir esto, me estoy refiriendo a ese fantasma actual que recorre el mundo imponiendo sus reglas, que consisten en no tenerlas para él y no respetar nada, pero no sólo en Catar sino ya en cualquier lugar del globo, reinando sobre los regímenes, ¿qué es si no China, más que un país capitalista de reglas capitalistas con un gobierno comunista? Es decir, lo imposible, la cuadratura del círculo que allí ciertamente existe.

Y mientras, todos perdemos, más vapuleados que Costa Rica, pues nos dejan sin hogar político, y nos empujan y adentran hacia el sistema antipolítico, con el peligro que esto encierra, al así dejar aún más en manos del capital todo ese poder desbocado.

Para ganar este partido necesitamos mucho valor revolucionario y creatividad, cosas hoy asfixiadas desde tantos intereses que no hace nada fácil la tarea.

En principio, parecemos Costa Rica en manos de España, pero no hay que desfallecer pues sus contradicciones son tan potentes como su enorme poder, ya ven si no pues que queriendo hacer la magia de vender una imagen falsa de un país como Catar, el gran capital se ha encontrado con que lo que ha conseguido es mostrar al mundo su dañino hacer. Ahora bien, o enfrentamos la difícil tarea, o fracasamos en lo que de verdad más debe importarnos a todos, que es no dejar a nuestros hijos y nietos un mundo sin principios de libertad y autogobierno, aunque en este haya mucho fútbol.

Dicho lo cual, creo que no nos queda más remedio que pasar al estudio de las tácticas necesarias para ganar este partido al capital, o sucumbir ante él quedando a los venideros convertidos en meros esclavos materiales y morales de esa fuerza que recorre en nuestros tiempos el mundo entero.

28 noviembre 2022

CARTA EN LA ALACENA, por Clara Blázquez Sánchez


 

 

 

 

 

 

 

En un cajón de la alacena…

donde se encuentran las palabras

sin remitente, sin dirección.

Una carta sin palabras… 

 

CARTA EN LA ALACENA, por Clara Blázquez Sánchez


He vuelto a leer en el papel doblado…

donde quedan las rimas escondidas

entre los pliegues amables de alas de papel.

Donde asoma, en incompletas medias frases,

poesía, ilusión para mañana entre el plegado.

¡Siente el verso!


Ten cuidado, dicen mis ojos, al desdoblarlo,

quizá la tinta no esté bien seca,

y resbalen mis pronombres personales

dejando nombres con rima asonante en la cuartilla.


Las palabras pierdan su acento a las doce

para bailar afables en melodías de poeta,

desaparezcan las letras sobrantes de los poemas,

para expresar su esencia.


Desata el lazo delicado de adjetivos azules

impresos siempre con el corazón,

y retira el papel de burbuja sin perfume,

es tan frágil y grande lo escrito. ¡Abre el alma!


Las conjugaciones en primera persona del plural

de verbos entrelazados que construyen color,

cobran luz entre los claros de las estrofas.


Las fechas pierden su ayer al caer,

se desordenan y sonríen los números

volviéndose a abrazar versando una prosa.


De la cuartilla, solo unos hilos en el cajón,

Amor…


Amor envuelto,


Papel rimado.


Poesía.

 

Amor.


Amor a la Poesía.


Poesía…

Mantel inmenso…

tan inmenso que cabemos todos en la mesa.


Poesía en mi alacena.

27 noviembre 2022

EL TIEMPO QUE NOS TEJE, por José Luis Puerto

EL TIEMPO QUE NOS TEJE, por José Luis Puerto

Cuarenta años, en el existir de cualquier ser humano, constituyen el corazón de la vida. Cuarenta años cumple este 2022 a punto de terminar nuestro primer libro: el poemario titulado ‘El tiempo que nos teje’, que se publicara en la colección Provincia de poesía, editada por la Institución Fray Bernardino de Sahagún (hoy, Instituto Leonés de Cultura), de la Diputación de León.

Era una colección hermosa (que aún sigue en pie, pero ya de modo más lánguido), fundada por Antonio Gamoneda. Y en la que publicaron algunos de sus libros significativos el propio Gamoneda, Antonio Colinas (‘Sepulcro en Tarquinia’, acaso su obra maestra), Juan Gil-Albert, Carlos Sahagún, Juan Luis Panero, Luis Antonio de Villena, Julio Llamazares y otros varios poetas significativos en nuestro panorama poético contemporáneo.

Y, en la colección Provincia, apareció mi primer libro, ‘El tiempo que nos teje’, como número 62 de dicha colección y en cuyo colofón aparece la fecha de impresión de 1 de diciembre de 1982.

Desde aquella entrega poética inicial, mi poesía se ha ido creando y publicando a lo largo de la dilatada temporalidad de cuarenta años, en los que he publicado once libros de poemas (dejo aparte mi obra literaria en prosa, así como toda mi obra de investigación etnográfica y de otros tipos) hasta el momento. Y se encuentra en proceso de edición el duodécimo, que llevará el título de ‘Ritual de la inocencia’, que aparecerá, Dios mediante, en la próxima primavera.

El tiempo que nos teje’ es un libro de poemas breves, marcados por lo que me gusta llamar el arte de la sugerencia. La inspiración de los mismos surge, aparte de la expresión de mi mundo propio (sin expresión del mundo propio, no hay poesía verdadera), de una lectura minuciosa que realizara, en mis tiempos universitarios salmantinos, de poetas griegos arcaicos, recogidos en una antología, bilingüe, que tradujera al castellano Juan Ferraté.

Descubrí, en aquellos poetas, al tiempo que un sustrato del mundo clásico, que llevé hasta mis poemas, un modo de decir, breve, esencial, sugerente y sugestivo, que me resultaba muy moderno.

El libro ha ido teniendo su fortuna. Apareció en diciembre de 1982. Y, en un suplemento literario y artístico de ‘El País’, de enero del 83, fue reseñado en un breve comentario, sorprendente y certero. Después, algunos de sus poemas fueron incluidos en la antología ‘Orfeo XXI. Poesía española contemporánea y tradición clásica’ (2005), realizada por los profesores Pedro Conde Parrado y Javier García Rodríguez.

Y dos de sus poemas aparecen incluidos nada menos que en el estudio introductorio de la edición de la ‘Odisea’, de Homero, de la mítica Editorial Gredos.

Ya cuarenta años de ‘El tiempo que nos teje’ (1982), nuestro primer poemario. Tiempo en el que se halla el corazón de nuestra vida. La poesía ha sido uno de los dones que nos ha acompañado. Y una de las llamas que nos ha humanizado, casi desde niño, y que lo sigue haciendo.

De ahí que –al modo como lo hiciera la cantante chilena Violeta Parra– hayamos de dar siempre gracias a la vida.

25 noviembre 2022

HOY MI PUEBLO ESTÁ TRISTE C.R., por Mara Guadalix








HOY MI PUEBLO ESTÁ TRISTE C.R., por Mara Guadalix


Hoy, 11 de junio, luce gris el cielo de esta franja de Castilla, estamos sacando los pañuelos para enjugar las lágrimas, trozo de tierra perseguida y disputada, que llora entre los cerros pelados, fronterizos, por los hijos que se van.
 
La ciudad se queda vieja, 
vieja de tanto mirar, 
vieja de siete ojos llora, 
vieja raíz visceral.
 
Calles de un pueblo desierto,  
calladas calles sin niños,
tristes calles de viejos, 
rotas callejas de sueños, 
sumidas en el misterio 
de la luna mineral, 
láctea, triste y desvalida, 
bajo las piedras de olvido
que ya no quieren pensar.

23 noviembre 2022

LA MUNDIAL, por José A. Blanco

LA MUNDIAL
, por José A. Blanco
 
No pudo cantar porque se le atragantó la letra y se ahogaron las palabras. Con la vista perdida soportó el instante entre el delirio, la repulsa, el odio y la desesperación. La imagen cristalina del presente resbalaba cruel por la mejilla. Rabia. No quería pensar y no dejó de hacerlo. El arcoíris tampoco brillará en el horizonte porque faltan los valores cromáticos difuminados en la ambición  y la lluvia que inunde la esperanza frente al espejismo del dolor y la vergüenza.

21 noviembre 2022

HIELOS NOCTURNOS, por Mara Guadalix


 

 

 

 

 

 

 

HIELOS NOCTURNOS, por Mara Guadalix

Descórreme en la noche de tus párpados, 
àbreme el paréntesis de tus labios, 
abrázame y hazme caricia,
ante este sol que asoma en el amanecer helado.
 
Hazme temblor, hazme gemido, 
hazme licor, hazme tocar el infinito. 
 
Genera en mí el agua,que me falta,
y desata mi risa desde el fondo del alma.
 
Noche larga, terca noche, 
noche que trepa y que se arrastra
por cansados caminos.
 
Noche fría, negra noche, 
de los encuentros trocando en soledades.
Borremos la distancia , 
curemos el dolor, y amemos.

VAN A MÁS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

VAN A MÁS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

El viernes pasado fue el concierto de la Banda Municipal de Música que da todos los años por Santa Cecilia, el cual registró una muy buena entrada de gente.

El programa de este año está basado en una música escénica, es decir, tomado de las cintas sonoras de las películas. Cada pieza resulta a cual mejor elegida y más bella que la anterior. Llega el concierto para mí a la cima, y creo que para todos los presentes, con la pieza basada en la película de El señor de los anillos. Con ella, nos eleva a todos los presentes a los cielos, pues nunca mejor dicho, parece que estamos ante lo que se suele llamar por su calidad música celestial, que llega al culmen cuando entran las voces, de cómo no las Burgos, pues son la hija y nieta del fallecido director Manolo las que cantan, cuya familia ha dado a Ciudad Rodrigo toda una dinastía de buenos músicos.     En este momento se palpa cómo la sala estaba sintiendo la música, y todo lo que de bueno aporta en nosotros.

Después, más, y también bueno, todo dirigido por José Sendín que está llevando a la Banda a muy buenos caminos, y haciéndolo con mucha soltura este joven director, que con su acertadísimo hacer, tanto en el adiestramiento de sus músicos, como en la elección de las piezas para los conciertos, en la senda del éxito a nuestra Banda.

Al salir, en todas las caras vemos satisfacción, por la categoría del concierto disfrutado y la feliz noche vivida.

El comentario general es: van a más.

TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA, por José Luis Puerto

TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA, por José Luis Puerto - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA , ...