Ateneo Virtual Mirobrigense es un blog de opinión ubicado en Ciudad Rodrigo, en el que se expresan las inquietudes, ideas y pensamientos de los articulistas sobre temas diversos, actualidad, cultura, sociedad, con especial atención a Ciudad Rodrigo y su Tierra, y La Raya con Portugal. Opinión variada

16 marzo 2025

¿SE PONDRÁN?, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

¿SE PONDRÁN?, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
¿SE PONDRÁN?, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

La tarde está lluviosa, tristona, y pacífica. Invita pues al sillón y al descanso. Y así, desde que acabaron los carnavales, un día y otro, todos iguales y seguidos, lo cual no viene del todo mal este estirado descanso después del alboroto.

Ahora bien, en los trabajos es más ya que el momento de ponerse las pilas y manos a la obra. Pero ¿a qué obras? Pues eso cada uno sabrá cuál tiene pendiente de hacer, y luego están las públicas, de las que todos opinamos y solo lo que tienen la autoridad deciden el cuándo, el cómo y las cuáles. Eso sí, al menos los demás podemos señalar cuales son las que sería conveniente hacer. Otra cosa es que así lo vean, los que deciden cuáles y cuándo.

Una vez dicho todo esto, son muchas las que no estarían mal, el que se pensara en acometerlas. Personalmente creo que la creación de ese centro de día tan deseado por la población, como necesitado de él, sería bueno el encararlo para desperezarse en estos días post carnavaleros.

Pero en esto estamos donde siempre, una cosa es a veces lo que queremos los ciudadanos y otra, a veces, lo que hacen nuestros regidores. Pero que necesitarse, se necesita y mucho, y no estaría mal que asumieran el problema, sería conveniente.

Advertir a la petición, que este posible centro de día, pudiera tener diversos grados de servicios, y que si se ponen a ello, que no sea haciéndolo simplemente para cumplir el expediente, si no que lo hagan en la forma y manera necesaria para cubrir las necesidades reales.

Desear que lo acometan, y que lo hagan con la disposición que requiere esta deficiencia social que tenemos, sería un buen despertar de la resaca carnavalera que todos acogeríamos con ilusión y agrado.

Todo esto ya se había dicho, dicho queda una vez más. Ahora son ellos los que deciden si llevarlo a cabo, o empalmar con los capuchones de Semana Santa, sin que tengamos noticias de que se han puesto a encarar algo tan útil como necesario.

ACRÓPOLIS Y RÍO, por José Luis Puerto

ACRÓPOLIS Y RÍO, por José Luis Puerto - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José Luis Puerto
ACRÓPOLIS Y RÍO, por José Luis Puerto

    Decía mi profesor universitario y gran etnógrafo Luis Cortés que, como tal, no se podía dar el nombre de ciudad a aquella que no tuviera acrópolis y río. Pensaba, claro está, en su Zamora, con la pequeña acrópolis de su catedral y edificaciones circundantes ante el Duero; o en la Salamanca en que viviera, con la imponente presencia de las catedrales antes el Tormes. O, también, Ciudad Rodrigo, con la elevación de su conjunto amurallado, ante las aguas del Águeda.

     Pero, cuando visité por vez primera Badajoz, ya hace no pocos años, también experimenté una sensación idéntica: la acrópolis de su alcazaba amurallada, como pequeña ciudadela o medina, se elevaba sobre el Guadiana, produciendo ese mismo arquetipo de ciudad.

    Estos días de atrás, en una experiencia aún muy reciente, acabo de visitar Badajoz y he reactualizado, detallándolo en algunos aspectos, tal arquetipo de ciudad, a la que también la capital extremeña obedece.

    Invitado por Fernando de las Heras y Jesús Mena, directores del Aula Enrique Díez-Canedo, que organiza ya desde hace no pocos años, en una actividad ya muy dilatada en el tiempo (que da tanta solidez a los proyectos culturales), he realizado dos lecturas de mi propia poesía.

    Una de ellas tuvo lugar en el atardecer del pasado 11 de marzo, en un salón del MEIAC (Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo), precedida por una breve interpretación de música para tuba, a cargo de un joven músico pacense. Realizó mi presentación, con gran generosidad y conocimiento, la profesora Elena González Hernández, de origen salmantino.

    Entre los asistentes, se encontraba el profesor Luis Sáez Delgado, que fuera competentísimos director de la Editora Regional de Extremadura, como ahora lo es también de la Revista de Estudios Extremeños; hermano del poeta, profesor universitario y lusista Antonio Sáez Delgado.

    Y algunos de los asistentes, al final mi lectura, sazonada, como me gusta siempre, por comentarios de contextualización tanto de mi poesía, como de mi actitud vital, me realizaron algunas preguntas, con lo que el acto se fue dilatando.

    La mañana del 12, al mediodía, volví a realizar una nueva lectura, de otro carácter, pero con no menos intensidad –eso pretendía– en el colegio Hernán Cortés, para alumnos, adolescentes y jóvenes, de enseñanza secundaria y bachillerato, de varios centros de Badajoz.

    Y, una vez de regreso a León, donde resido, tras una experiencia tan vibrante, reflexiono sobre la importancia que tiene, en una sociedad como la nuestra, toda obra bien realizada, toda obra bien hecha, dilatada en el tiempo y llevada a cabo con competencia y entusiasmo, además de ‘gratis et amore’, como ahora realizan Fernando de las Heras (joven poeta y profesor) y Jesús Mena, al frente del Aula Enrique Díez-Canedo, de Badajoz, que, además, edita un cuaderno o plaqueta de cada poeta que visita el aula. ¡Y el cuaderno dedicado a mi poesía es ya el número 178! Lo que da una cabal idea de lo prolongada y sostenida de tal iniciativa cultural y poética.

    Una muestra más de la importancia, para consolidar una sociedad mejor, de las obras bien hechas.

    Acrópolis y río. Badajoz: alcazaba reflejando su elevación y sus murallas ante las aguas del Guadiana, estos días, de lluvias sostenidas, muy crecidas.

    Y todo lugar, como ocurre siempre, lo dignifican y le dan sentido esa minoría de justos que viven siempre en favor y a favor del bien común.

14 marzo 2025

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (IV): LA POLINOMÍA Y LOS ALARDES VERBALES DE PATO TROMPETA, por Ángel Iglesias Ovejero

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (IV): LA POLINOMÍA Y LOS ALARDES VERBALES DE PATO TROMPETA, por Ángel Iglesias Ovejero - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

Ángel Iglesias Ovejero
SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (IV): LA POLINOMÍA Y LOS ALARDES VERBALES DE PATO TROMPETA, por Ángel Iglesias Ovejero

El primer personaje citado en estas chuletillas “sin ética ni estética”, o sea, el Búfalo pelirrucio (I), ha ido revelando una variada polinomía, motivada por las gansadas que, con el apoyo de sus incondicionales, después del fracasado intento de apoderarse del Capitolio (2021), le han permitido asentarse en el trono de la Casa Blanca. Ninguno de sus fieles seguidores pone en duda el carácter sobrehumano del fenómeno, si no divino, después del milagro de su increíble cara dura, a prueba de balas. La capacidad de resiliencia del caradura, no se explica sin una ascendencia mitológica claramente relacionada con Proteo, divinidad que tenía la capacidad de transformarse (en animal sobre todo), y constituye un objeto de deseo para los profesionales experimentados en ejercicios camaleónicos (Iglesias, Diccionario, 2024: 525). Que un presunto golpista sea elegido, democráticamente, por un experimentado pueblo americano, para liderar “la cultura de occidente” solamente admite parangón en la vieja Europa con las aclamaciones del Führer alemán y el Duce italiano.

La teoría más prosaica y evemerista supone que, al menos una parte de su complejo sobrenombre, le viene de sus padres o padrinos, cuyo linaje nominal estaría enraizado en la ancestral y marcial andadura de las aves palmípedas, cuando desfilan fuera de los estanques, ritmada por cantos algo enmohecidos por los fangos nasales (kuang kuang kuang), en la fonética anglosajona. El filólogo, falto de imaginación o negligente, quizá lea en este sobrenombre una vulgar relación de semejanza con el francés tromper ‘engañar’ y el español trompazo. Esto, a su vez, lleva a pensar en la inevitable trompeta o pedorreta, que el personaje parece ejecutar con esa especie de bocina que compone en los labios, injertada en su anatomía desde la carrasposa garganta, y con la cual emite un sonido parecido al de aquellas trompetillas de plástico que los Reyes Magos dejaban a los niños huérfanos en los hospitales infantiles. Sin embargo, el motivo no puede ser más evidente. El nombre y renombre se los ha ganado el superhombre a pulso. A fuerza de mentir y desmentir (o sea, mentir al revés) el personaje, nominalmente, ha conseguido emular el apéndice nasal de Pinocho y apropiarse la trompa del elefante.

Con esta variedad de máscaras nominales afronta los más variados episodios de su plan de gobierno, que consiste en guiarse por caprichosas ocurrencias y en prometer a sus electores lo que estos desearían vivir en la realidad. Lo hace a sabiendas de que las promesas solo atañen a quienes se las creen (principio básico en la estrategia de los políticos de tres al cuarto), y por ello, ante los obstáculos, practica oportunistas retiradas, presentándolas como generosas concesiones propias de su innata bondad, al modo de (¡Quién lo pensara!) aquel “charro mexicano que era más bueno que el pan, aunque alguna veces por broma mataba”, entre otras inocentadas. A los yanquis imperialistas les promete poner a Canadá al final de la lista de los Estados Unidos y, ya iniciado el programa expansionista, continuar con la anexión de Groenlandia. Son inmensos territorios que quizás pensaría deshelar con la importación del calor de los desiertos en el Oriente Medio, cuando allí se apliquen sus planes de paz. A los xenófobos se ofrece como valiente justiciero de la frontera, capaz de echar a los chicanos por donde llegaron, para que dejen de introducir marihuana e inmigrantes hambrientos, que se añaden a los que ya perecen por falta de cobertura sanitaria en el “sueño americano”. A los sionistas les garantiza ayuda en su defensa y expansión, a pesar de que ellos, sin haber cumplido nunca las disposiciones de la ONU y con el triple pretexto de que, por ser el pueblo preferido de Dios, de tener posibles antepasados sacrificados en el Holocausto y de defenderse de los ataques terroristas, practican el terrorismo de estado y aplican la ley del talión, multiplicada por cien, contra la indefensa población gazatí, a falta de neutralizar a los verdaderos culpables. El hermano americano colabora en el remate de la faena, previendo el envío de este pobre colectivo humano a vivir en el desierto. Así quedaría libre otro paraíso turístico a la vera del Mediterráneo, para que allí pudieran instalarse quienes no saben qué hacer con los petrodólares.

Si las amenazas verbales (“Les vamos a subir las tasas”) y la exhibición de pistolas no surten efecto en sus interlocutores, empezando por los de su país, donde están a la orden del día los homicidios vinculados con la posesión incontrolada de armas, se arremanga y, con la voz trompetera, de medio lado, anuncia la demora condicionada del castigo: “La subida de las tasas la podemos dejar para más adelante, pero a ver si me dais el Premio Nobel de la Paz”. Al enterarse de que este campeonato académico se declina en el norte de Europa y algo a desmano de su amigo el Oso euro-asiático, el Búfalo se queda perplejo y desarmado, porque parece ser que ahí se encuentra la verdadera clave predestinante de todo el andamiaje nominal. El gran hombre intuía que sus bufidos lo asignaban al dominio semántico de la fuerza propia del búfalo, pero no podía adivinar que esta forma lo asociaba también con la vocación del bufón, propia de subalternos y no de quienes se rigen por la ley del más fuerte. Él se considera el más fuerte de los más fuertes, aunque a veces, en la intimidad se deja fotografiar ataviado de pompón girl y emulando las atrevidas posturas de las deportistas de la gimnasia rítmica, con una gracia comparable a la de una elefante con la trompa para abajo y las patas para arriba.

Míster Búfalo, confiando en sus amistades particulares con el Oso, sigue todavía empeñado en alcanzar el ansiado galardón, pero no sería el primer prohombre a quien le saliera el tiro por la culata. Manuel Godoy, favorito del rey Carlos IV y, según dicen, sobre todo de su esposa, recibió el título de “Príncipe de la Paz”, por haber firmado la paz de Basilea entre la República de Francia y la Monarquía de España (1795), que puso fin a la ocupación francesa del País Vasco, Navarra y Cataluña. Como ya tenía el cargo de almirante, se le ocurrió aplicarse un dicho que celebraba el ascenso del personaje en la jerarquía social, pero se prestaba a una lectura equívoca: Por delante, almirante; / por detrás, Príncipe de la Paz (Iglesias, Diccionario, 2024: 342).

13 marzo 2025

PARCA VIVALDIANA, por Santiago Corchete Gonzalo

PARCA VIVALDIANA, por Santiago Corchete Gonzalo - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo
Santiago Corchete Gonzalo

 
 
 
 
 
 
 
 
 
PARCA VIVALDIANA, por Santiago Corchete Gonzalo
 
PARCA VIVALDIANA
                       - I -
     Nada como el amanecer la luz
del lirio y de la orquídea,
en llegando al andén de primavera.

                      - II -
     Confundes las estrellas con el trigo
camino del anochecer
de los días que van siendo verano.

                      - III -
     Vislumbras un otoño insatisfecho
de risas y colores,
en esta mansedumbre de lo llano.

                    - y IV -
    Te ves lleno de inocencia insuficiente,
tan sin palabras vas
con síndrome excesivo de diciembre.


12 marzo 2025

AGUA, UN LLANTO Y UN CLAMOR, por Mara Guadalix

AGUA, UN LLANTO Y UN CLAMOR, por Mara Guadalix - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

Mara Guadalix

 

 

 

 

 

 

AGUA, UN LLANTO Y UN CLAMOR, por Mara Guadalix

Agua, todos somos de agua y de materia, 
De idea y sentimientos.
Todos nos movemos en el giro mortal y cotidiano de la tierra.
Todos miramos caer de las nubes el agua, 
A la tierra agradecida recibiéndola, 
A los verdes pastos encharcados, 
A la fauna que pasta satisfecha,
sin otro pensamiento más allá,
que el de saciar el hambre,
Las nubes enzarzadas en un juego de cúmulos muy blancos,
invadiendo un azul de mar soñado, 
Vestidas de grises y hasta negros ,
como un túnel de tiempo que atrae y nos atrapa, 
y luego el aguacero,
después un trozo de angustia por miserias que acechan como un campo de balas, 
la muerte, el dolor, el llanto, 
la perversión, la ambición,
el hombre mirando a sus adentros, 
apretando su cabeza entre las manos, 
en una pregunta, tal vez incontestable, muda, ¿Qué hacemos, por qué, y para qué?
Mientras las encinas sacuden sus cabezas cuando escampa, 
están tan limpias, tan robustas, 
qué nos hacen comprender esta existencia, 
a veces íntegra y honesta, 
o un desfase en el giro , 
un desastre en la vuelta.

SAL AL BALCÓN, por José A. Blanco

SAL AL BALCÓN, por José A. Blanco - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José A. Blanco
SAL AL BALCÓN, por José A. Blanco

Tunos del pueblo. Juglares de  ronda, celestinos del amor… Chispa del compás y compadreo, jolgorio de la desvergüenza y el buen humor. Alegría de la huerta, pícaros de la noche. Suspiro armónico de copla y cancionero, algún que otro chascarrillo o vaya usted a saber. Recurso festivo “quitamales”. En esta tesitura… más vale rondar un año y que sigan dando caña. Ya mismo una calle.

A su labor.

10 marzo 2025

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (III): MIS PERSONAJES Y YO, por Ángel Iglesias Ovejero

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (III): MIS PERSONAJES Y YO, por Ángel Iglesias Ovejero - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

Ángel Iglesias Ovejero
SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (III): MIS PERSONAJES Y YO, por Ángel Iglesias Ovejero

Con el fin de no llamarnos a engaño en estas “chuletillas” sobre el sentido de la aliterada fórmula “sin ética ni estética”, me creo en la obligación de aclarar quiénes son Mis personajes y quién es Yo. Parece una empresa un tanto pedante y narcisista, relacionada con eso que los narratólogos (seguidores de G. Genette) llaman “la instancia narradora”, pero aquí es algo necesario y todavía relativamente accesible, al menos antes de la llegada de esa desesperante “inteligencia artificial” (llamada IA), próxima edad en que no habrá manera de saber quién hace o dice algo de lo que percibamos. En esta tesitura, con algo de mala suerte, ese enigma y los demás se resolverán por sí solos, al cabo de los rigurosos cien años, cuando se ponga de moda la calvicie universal, conforme a la sentencia del refranero: Dentro de cien años, todos calvos.

De momento, puedo afirmar que Mis personajes se crían solos o los crían (inventan) otros, y yo me limito a vestirlos un poco y ponerles el nombre o, si ya lo tienen, buscarles la adecuada mascarilla nominal, e incluso me permito formular hipótesis sobre la motivación del signo que los identifica. En general, los personajes ajenos no me producen problema ninguno en lo que atañe a su identidad como tales referentes, sean individuales o colectivos singularizados. Ya hemos mencionado algunos: Búfalo Vil (I), la Derecha (II); y mencionaremos otros: Manolín Bolu, Lucianu, el Vendedor de humo, que pueden verse en mis diccionarios (2022 y 2024), o en sus “Apostillas” (academia.edu). Otra cosa, o sea harina de otro costal, es el delicado asunto de saber quién es o soy Yo, que en la narración puede tener heterónimos (otros nombres), como el autor, el cronista, el que esto escribe y otras rutinarias mascarillas, sin contar el eufemístico u honorífico nosotros, etc. Cervantes parece haberlo dejado claro en el prólogo del Quijote (1605), donde afirma que el Autor tiene un amigo que le da sabios consejos sobre la manera de contar la historia de Don Quijote, la cual, como casi todo el mundo sabe, se atribuye después a Cide Hamete Benengeli.

El problema de verdad se plantea cuando se quiere saber quién es uno mismo para los demás en la vida y sobre todo para sí mismo. ¿Quién es o soy Yo, cuando pienso o hablo conmigo para mis adentros, o con ese alguien que siempre me acompaña, el que quizá vea mi ojo si se mira fijamente en el espejo?, como insinuaba A. Machado, si no recuerdo mal. Por eso se atribuye a Sócrates aquello de “Conócete a ti mismo”, porque si no sé qué clase de persona soy, siendo la más cercana a mí mismo, ¿cómo puedo pretender saber qué clase de personas son los demás? Por este camino se llega a la poco estimulante teoría del desconocimiento de todo (“Solo sé que no sé nada”). Así que, como algo hay que hacer en la vida, para no ser piedras insensibles o prematura ceniza o polvo, mejor es pensar que me rodean seres humanos, pensantes y sensibles, capaces de reconocerse como personas a las que se atribuyen hechos o dichos cuya veracidad o falsedad raramente puedo comprobar. Tampoco puedo conocer siempre la existencia real de los agentes o dicentes. En este caso los referentes se perciben como personajes, que vienen a ser las máscaras de las personas. Esto, en cierto modo, supone una inversión del sentido etimológico, pues en latín el término persona designaba ‘la máscara del actor teatral’, que este llevaba para hacerse oír mejor, con algunos rasgos visibles de su papel (o personaje).

En síntesis, aquí me permito opinar sobre comportamientos factuales o verbales de personajes, generalmente públicos o tradicionales (proverbializados). No me gustaría estar en la piel de quienes tienen que juzgar personas en asuntos graves, sobre todo, porque para calumniar, odiar y asesinar, o colaborar en ello o aprobarlo, estando en su sano juicio, hay que ser bastante o muy mala persona.

09 marzo 2025

DE BORRASCAS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

DE BORRASCAS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
DE BORRASCAS, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

    Se vienen ya hace tiempo una tras otra, sin que sea su tiempo y cuando lo es. El motivo es ya sabido, el cambio climático, que tan negado fue, y que aún hoy, digamos, es sabido pero no aceptado, por poner la economía por delante del deterioro de la casa que habitamos, la tierra.

    Todo esto, como vamos comprobando, es un no parar que arrastra a la existencia, no ya solo de las borrascas climáticas, si no a otras de distintas naturaleza, como son borrascas políticas, sociales y morales, en las cuales va ganando como vemos, la desidia, y con ello acelerando el paso a los problemas de toda índole, lo cual aumenta a su vez el número y la frecuencia de éstas.

    La pregunta es… ¿Hasta cuándo estamos dispuestos a seguir sin plantarle cara de verdad? Y de no ser así…¿Cuánto tiempo nos quedará para entrar ya de lleno en el colapso y periodo de no posible retorno? Me da que cada vez menos, y lo que es peor, no se ven visos ningunos de que estemos dispuestos a tomar las medidas tan sabidas como necesarias.

    ¿Adónde puede llevarnos esta desidia? Lo sabemos ya más que de sobra, pero no por ello ponemos remedio. Porque si no, ¿Dónde podemos ir a parar con el estar del emperador Trump diciendo que explotará todo lo explotable, y que porque se desechen al mar cuatro plásticos más, no cree que a éste le vaya a pasar nada, e implicándose en acciones guerreras si hacen falta para obtener los recursos, e inmorales al ni tan siquiera sentir necesidad de justificarlas?

    Lo malo, es que el malo oficial, no es el único ni está tan solo, y de ahí viene el serio y grave problema de la película tragicómica que vivimos y sufrimos.

    ¿Cuándo y a qué final nos arrastrará todo esto? Va a depender de nuestras decisiones ecológicas, sociales, políticas y morales. Y para que estas borrascas sean encaminadas a buen fin, la mayoría tendríamos que dejar de ser ruedas del poder y aventurarnos nada menos que a poder ser aplastados por él.






ADIÓS DE LOS AMIGOS (EN MEMORIA DE JESÚS MANUEL BERMEJO), por José Luis Puerto

ADIÓS DE LOS AMIGOS (EN MEMORIA DE JESÚS MANUEL BERMEJO), por José Luis Puerto - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José Luis Puerto
ADIÓS DE LOS AMIGOS (EN MEMORIA DE JESÚS MANUEL BERMEJO), por José Luis Puerto

    Las vidas de todos y cada uno de nosotros no serían lo que son sin esa presencia decisiva de los amigos. Esos seres con los que cada uno se va encontrando en unos u otros momentos de su trayectoria vital.

    La amistad, en el fondo, es un modo de amor. No es extraño que, desde los clásicos, abunden los tratados en los que se reflexiona, en multitud de direcciones, en torno a ella. Desde algunas líneas de la ‘Ética’ de Aristóteles, pasando por Cicerón y hasta Michel de Montaigne.

     Cada uno podríamos trazar un inventario de nosotros mismos, una suerte de cartografía íntima, a través de los amigos que, a lo largo de nuestro existir, nos ha ido regalando la vida.

    Pues, en la amistad, interviene el alma, el azar, las afinidades humanas, la generosidad y la entrega, el mundo de los afectos. Pues, más allá de lo racional, interviene siempre en ella lo cordial sobre todo.

    Y hoy nos toca dar noticia de la pérdida, de la marcha del que acaso haya sido nuestro mejor amigo, ya desde el final de la niñez o desde los inicios de la adolescencia. Este pasado 5 de marzo, fallecía en Valencia nuestro amigo Jesús Manuel, nacido en la localidad salmantina de Cantalapiedra. El destino de niños salmantinos rurales nos llevó hasta el seminario menor de Linares de Riofrío, en el mismo curso, 1963-64, a iniciar nuestros estudios.

     Luego, realizamos el bachillerato superior y el preuniversitario en el colegio-seminario de Calatrava, en Salamanca. Y cursamos, en la facultad salmantina de filosofía y letras, nuestros estudios universitarios: él de la especialidad de geografía e historia y yo de filología románica.

    Luego, tras el servicio militar, la vida nos llevó, dentro de la docencia que abrazamos ambos, a lugares muy distintos. Jesús Manuel desarrolló la enseñanza, como prácticamente toda su vida adulta, en Valencia. Contrajo matrimonio con Pilar, con la que tuvo dos hijas, Elisa y María…

    Pero no hemos de seguir por la historia menuda, por la biografía pequeña, como lo son todas, de un ser anónimo, como tantos seres. Solo, en las líneas de este día, queremos dejar constancia, huella, testimonio del existir de nuestro amigo Jesús Manuel, ahora que se nos acaba de ir de este mundo, hacia ese territorio del misterio en el que terminaremos todos.

    Jesús Manuel, de muchacho, en los tiempos de Linares de Riofrío, era nervioso, inquieto, vivaz, muy expresivo, siempre ideaba iniciativas en las que nos implicaba a todos, por el entusiasmo con el que abordaba la vida. Después, a su modo, también siguió siendo así.

    Sus habilidades manuales procedían de la profesión de su padre, José, que era serrador de madera. Se llevaba muy bien con el antiguo párroco de su pueblo, el venerable Don Pelayo, un cura muy culto, con el que charlábamos, siendo adolescente, y que tenía en su biblioteca hermosas ediciones de ‘El Quijote’ o de la ‘Divina Comedia’, ilustradas por Gustavo Doré.

    Muchas más cosas podríamos decir sobre nuestro amigo Jesús Manuel, ahora que acaba de marcharse de este mundo, sin haber llegado a cumplir sus 73 años, algo que le tocaba en el inicio del solsticio veraniego.

    Seguro que, en ese territorio al que haya ido, habrán ido a esperarlo Pilar, que se fue antes que él, José y Elisa, sus padres… y todos los seres de los afectos que, en el fondo, son los que configuran las vidas de todos nosotros.

    Amigo Jesús Manuel, ‘sit tibi terra levis’. Hasta siempre.

06 marzo 2025

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (II): LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE (2024-2025), por Ángel Iglesias Ovejero

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (II): LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE (2024-2025), por Ángel Iglesias Ovejero - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

Ángel Iglesias Ovejero
SIN ÉTICA NI ESTÉTICA (II): LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE (2024-2025), por Ángel Iglesias Ovejero

A propósito de la desfachatez que hoy, de un modo obsceno, exhiben los dirigentes de países considerados liberales y democráticos, como los Estados Unidos (I), conviene recordar que no resultan novedosos en Europa y concretamente en España, donde existe un espeso sustrato fascistoide, claramente visible, a poco que se escarbe, en el entorno de “Miróbriga”. No hace mucho un informante de Bocacara, hablando de su padre, que, según él, era derechista pero buena persona, añadía que esto era una excepción, porque la derecha es genéticamente mala y perversa. Por nuestra parte, a raíz de los trabajos sobre la memoria histórica, repetidamente venimos denunciando la perversión del lenguaje como un mecanismo al servicio de una tendencia a sacralizar la consecución del poder, sin reparar en los medios. Consiste en vaciar de sentido las expresiones de contenido progresista y democrático, para ocupar ese vacío con las ideas retrógradas de siempre: el supremacismo de la “civilización occidental” (inclusiva del integrismo católico en España), la discriminación racista, la xenofobia, la homofobia, la misoginia y, en general, la imposición de la norma y el orden social por la fuerza autoritaria.

En el glosario que acompaña nuestra publicación in fieri de las Croniquillas del verano sangriento, por el CEM, señalamos el papel que en esto juega la historia consensuada, que “reparte responsabilidades” en lo tocante a hechos todavía recientes al filo del s. XXI, y en concreto los de la Guerra Civil y de la represión franquista, en detrimento de la memoria histórica. Su efecto más notable y perverso es diluir la responsabilidad de los promotores y ejecutores de tales actuaciones sangrientas o de otro tipo, y la culpabilización de las víctimas. En este último apartado entran las expresiones como Algo habrán, o habrían hecho, coloquialismo oracional para culpar a las víctimas mortales y propiciar la impunidad o atenuar la responsabilidad de sus victimarios, en los testimonios orales de la tradición derechista. De este jaez son los eufemismos alusivos a las personas asesinadas republicanas o tenidas por tales (desaparecidos, paseados, daños colaterales, etc.), cuando no fueron fusiladas por sentencias dictadas en juicios sumarísimos, conforme a un código militar también pervertido, destinado a castigar el delito de rebelión (en que caían los jueces y adláteres, en aquella “justicia al revés”), después de ser calificadas de hordas salvajes o marxistas, masas, responsables de asaltos por haber entrado en fincas expropiadas o expropiables, conforme a la Reforma Agraria.

En la “historia consensuada” la responsabilidad de la Guerra Civil se pone (o también se pone) en la cuenta del bando republicano (que nunca fue una facción, sino el colectivo fiel al gobierno legítimo de la República, que no era un “intruso”), mediante el nombre antonomástico conceptual Anti-España / Antiespaña. Este ha sido aplicado en el bando nacional (integrado por quienes sí fueron propiamente facciosos o rebeldes) a todo aquello que se opone a las esencias castizas e integristas del nacionalcatolicismo. De su defensa se encargó el Glorioso Movimiento Salvador de España, bendecido por la jerarquía religiosa y laica como Cruzada; y sus víctimas o bajas sufridas en el frente de guerra han sido veneradas (mártires, santos, beatos, caídos por Dios y por España).

Por este relato (historia) suspiran hoy quienes votan a los partidos de extrema derecha e incluso de centro derecha, que les siguen los pasos, nostálgicos o mal informados del orden franquista, en que España era una, grande y libre, gracias a la tranca. Es más, en las redes sociales, utilizan o imitan el terror verbal de aquellos fanfarrones de antaño, que disfrutaban con los chistes del “gracioso” general Queipo de Llano (cuyas víctimas preferidas eran las mujeres libres) y lo mimaban, atribuyéndose hazañas macabras y expresiones malsanas o tremendistas, las cuales hemos calificado de hybris. Es un helenismo referido, en nuestro análisis de la represión, a la desmesura truculenta de los victimarios, enraizada en el odio y la vanidad, merecedora de castigo divino, porque son delitos que “claman al cielo”, en el simbolismo inherente a la construcción de la memoria histórica.

Lógicamente, aquí no aspiramos a imitar a estos fantoches, sino a tratar con cierto humor de asuntos graves o relativamente graves, pero por fortuna ya no tan graves como los de marras, o todavía no tan graves como esos con los que nos amenazan los esperpénticos Búfalo Vil y sus comparsas. Aquí nos atenemos a la llamada “teoría de la transgresión benigna”, que, como recordaba el próximo pasado día de Reyes el Taco Calendario del Sagrado Corazón de Jesús, tan recomendable y manoseado, se basa en los estudios del lingüista Richard Wiseman. Al parecer consiste en suscitar sensaciones de seguridad e inseguridad al mismo tiempo, un inestable equilibrio que parece difícil de lograr, pero en mi caso personal, casi por principio nunca estoy seguro de nada. Por ejemplo, conforme a lo anunciado (I), pretendo mostrar el lado ridículo de ciertos personajes y, para no faltar al respeto debido a las personas (aunque a veces resulte que no lo merecen), no suelo mencionarlos por sus nombres oficiales, sino por sus máscaras nominales. Es algo complicadillo, pero ya se irá viendo con el tiempo.

G
M
T
Y
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05 marzo 2025

MAL DE OJO, por José A. Blanco

MAL DE OJO, por José A. Blanco - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José A. Blanco
MAL DE OJO, por José A. Blanco

Un bulto, pensaba el astado mirándole fijamente a los ojos. En el tendido enmudece el suspense. No hay empaste en la paleta que inmortalice un mal presagio. El impacto rompe el silencio y el muñeco pierde el sentido sin dignidad. Gritan las sirenas. El eco del estruendo y la afonía del espanto todavía perduran.


03 marzo 2025

I. ANUNCIO: EL OSO Y EL BÚFALO, por Ángel Iglesias Ovejero

I. ANUNCIO: EL OSO Y EL BÚFALO, por Ángel Iglesias Ovejero - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

SIN ÉTICA NI ESTÉTICA:

INOCENTADAS Y MASCARADAS CARNAVALESCAS EN EL ANCHO MUNDO, ESPAÑA Y EL MICROCOSMOS MIROBRIGENSE

por Ángel Iglesias Ovejero

I. ANUNCIO: EL OSO Y EL BÚFALO

La “realidad esperpéntica” del tejemaneje mediático mundial se nos ha metido en casa, como un anticipado huracán carnavalesco. Ya no se trata, como antaño, del imaginario “mundo al revés”, con el cual los colectivos de quienes habitualmente vivían sometidos se desahogaban, pensando en la imaginaria vuelta de la tortilla. Las mujeres, con pantalones, asumían la función de matriarcas del hogar, los monaguillos se disfrazaban de obispillos. Con esto, e inspirándose vagamente en las fiestas saturnales romanas, se amenizaba el invierno climático, desde San Nicolás (6 de diciembre) hasta las vísperas de la Cuaresma (el Antruejo), pasando por los Santos Inocentes, los Reyes Magos y de pacotilla, los jorramachis desde San Antón, las Águedas alcaldesas de Febrerillo el Loco, etc. No. Estos días y noches hemos comprobado que la realidad (o lo que se nos vende como tal en la “globalización”, anglófona y consumista, con la que sueñan los papanatas, es lo más parecido a la ficción futurista, a no ser que estemos asistiendo al regreso a los tiempos remotos del Rey que rabió.

Lo que nos han dejado o casi obligado a ver quienes manejan el tinglado mediático, intencionalmente, es un montaje obsceno que presupone el abrazo previo y consensuado entre el Oso de la tundra asiático-americana y el Búfalo Vil de las extensas praderas en el lejano oeste. Este cuadrúpedo y sus adláteres humanoides se declaran liberales y “cristianos”, y, al parecer, para hacer una demostración palpable de su modelo político y de la existencia de su Dios (o sea del Dinero), invitan a un pobre ucraniano, que llega vestido de soldado inerme, con el que piensan jugar como el tigre con el travieso ratoncillo en la sabana, como aperitivo de la pelleja que piensan repartirse (“las tierras raras”) el Búfalo y el Oso. Además de la inmensa asistencia televisiva, hay un coro de la prensa “selecta”. Resulta que el sastrecillo valiente sale respondón, y el Júpiter tonante con su Mercurio tunante, lo acusan de “irreverente”, o sea de pobre, que es la peor injuria y herejía para quienes adoran los placeres de la Carne (el hedonismo), la Concupiscencia de los ojos (la riqueza) y la soberbia de la vida (la fuerza bruta). Las tres concupiscencias bíblicas de que habla la primera epístola de S. Juan (Jn 1, 2.16).

Estos personajes esperpénticos, híbridos morales de maldad, aunque se declaren “evangelistas” y guías de “un nuevo pueblo elegido”, no leen la Biblia. En consecuencia, no pueden verse señalados en esos diablillos o diablazos anunciadores de la llegada del Anticristo, si es que no lo son ellos mismos, como preludio del Juicio Final. Y por eso mismo, como perversos anfitriones, se han atrevido a acusar al representante legítimo del pueblo ucraniano que, como gato panza arriba, se defiende heroicamente contra el Oso invasor, de que con ello están a punto de desencadenar una “Tercera Guerra Mundial” de consecuencias desastrosas, a sabiendas de que solo ellos mismos y sus homólogos (que disponen de armamento atómico) están capacitados física y moralmente para provocar tal cataclismo (como ya hicieron sus antepasados en Japón).

¿Es posible que estemos acercándonos al apocalipsis final o, con el trasero por delante, viajemos con el Tiempo alado a no se sabe dónde?

En España estos hipócritas tienen discípulos y en el entorno mirobrigense discipulillos que han dado señales de su perversión del lenguaje (“sin ética ni estética”) a lo largo del ciclo carnavalesco entre 2024 y 2025. Vaya por anticipado que solo pensamos nombrarlos por sus máscaras y tratar solo de sus personajes. Ahora bien, si luego resulta que ellos se reconocen como personas en esas formas nominales y en los personajes, ofendiéndose por ello, es asunto suyo. Para más detalles, otro día.

02 marzo 2025

EL DILEMA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

EL DILEMA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo

José Luis Sánchez-Tosal Pérez
EL DILEMA, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

    Entraba al pregón mayor, ya avisado por mí mismo, y por los ya lejanos ecos de su padre, de que mis reticencias hacia lo taurino iban a ser debatidas desde el poder del conocimiento y la inteligencia. Y así fue, y por ello salí con la sensación de que el mundo del toro podía tener sentido.

    Después, ya un poco más repuesto de los brillantes golpes que sacudían mi cabeza, pensaba para mí, tratando de mantener un diálogo con lo escuchado, y viendo sus razones y contras.

    Cierto que hace falta valor y adiestramiento al que puede llegar a verse como un arte cuando se ejecuta con habilidad. Recuérdese como lo hizo el pregonero, a Julio Robles con su capote envolviendo al toro con la difícil facilidad y el aplomo ante algo que te puede segar la vida.

    También por increíble que pueda parecer, la descripción de que el torero en el ruedo representa a la mujer, y el toro al hombre pueda ser cierta, y hacer entonces más misteriosa la lidia, así como que en Salamanca estamos en la cuna de la tauromaquia.

    Todas estas apreciaciones tienen su “pero”. Pues si es verdad que en Olot detestan los toros y los prohíben, cosa con la que yo no estoy de acuerdo, pues prohibir suena mal y más cuando se va en contra de un sentir, como sería el caso de nuestro carnaval. No es menos cierto que por mucho que se empeñen en hacerlos ver como algo valorado socialmente, incluso aquí en Salamanca está en decadencia. Y en cuanto al regreso de jóvenes a sus tendidos, no lo consiguen ni pudiendo ir estos casi de balde, milagro este que es amparado con subvenciones. En cuanto a lo de que en Olot hay un matadero de cerdos que matan miles diarios, no es comparable, pues no es lo mismo hacerlo sin que sirva el sufrimiento del animal ni de espectáculo como se hace con el toro.

    Si el pueblo descabalgó a la nobleza en los ruedos taurinos, luego después con el tiempo, ésta, encarnada en la alta burguesía terrateniente subió al pueblo en un caballo con un peto muralla sin ninguna gracia, con el fin de tapar la sangría que se producía en el encuentro, y donde ahora hay un claro perdedor, el toro, y unos salvadores del negocio a través de este remedo, que sirve para ahormar al toro en su decir, para la lidia, pero cuando aparecen los hierros, y con ellos la sangre del toro, la cosa como que cobra otro cariz, más inasumible, por mucho que se disfrace la destreza como el arte de las suertes. No sabemos, pero nos imaginamos, lo que dirá el toro de estas suertes.

    Y ya ciñéndonos al fenómeno local, si cierto es que un carnaval sin toros en Ciudad Rodrigo sería un no entenderse, no es menos cierto, que a un día de toros en Ciudad Rodrigo sin ser carnaval nadie le prestaría atención. Siempre que se intentó, incluso haciendo una plaza de toros fuera de la Plaza Mayor, arrojó un déficit de espectadores y económico. Por tanto, tiene más importancia entre nosotros el andar callejero con disfraces y el bullicio de su entorno, que la corrida propiamente dicha.

    En cuanto a lo que es más que un evento, puesto que se le reconoce como un sentimiento, es cierto, pero por la nostalgia de lo vivido y olvidado, y de cómo nos hace alejarnos de lo que se vive el resto de los días del año. Es la fuerza que tienen de desconexión con la presión de los avatares diarios, lo que los convierte en un sentimiento, no nos engañemos pues, los toros son la disculpa, por su poder amnésico de los otros días malos de la vida.

    Dicho esto, estoy, y creo que como muchos, envuelto en la contradicción, nos opondríamos con todas nuestras fuerzas a la supresión del carnaval, al tiempo que nos trae sin cuidado el mundo taurino. Personalmente encuentro nuestra fiesta algo en contra del discurrir y el sentir hacia los animales en el siglo XXI, pero ya ven, ahora, cuando escribo esto suena el reloj suelto, y aunque tengo en la cabeza algo más que decir de todo este dilema, yo me apresuro para acabar este artículo porque me voy al encuentro del encierro que nos trae el bullicio, los disfraces y el gentío carnavalero que nos traen los toros.

    No sin antes, desde el desacuerdo, darle las gracias a Rubén Amón, que como pregonero nos ha regalado una capacidad de análisis y una visión también envuelta en un verbo tan mágico y brillante, que se puede considerar de las mejores “faenas” pregoneras de Ciudad Rodrigo, y también a través tuyo, el recuerdo de tu padre, Santiago Amón, que tanto amparó, a aquellos entonces chavales, presionados y asediados por los intereses, cuando trataban de salvar al Teatro donde tú ahora, más de treinta años después, has podido dar el pregón.

LA VIDA SIGUE, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

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