CIVILIZACIÓN O BARBARIE, por José Luis Puerto - Ateneo Virtual Mirobrigense
CIVILIZACIÓN O BARBARIE, por José Luis Puerto
Parece
que, en estos momentos, la historia nos vuelve a poner, a quienes
vivimos en este tiempo convulso, ante el dilema entre civilización o
barbarie; un dilema que ya tuvieron que vivir, y que sufrir, ay,
otros ciudadanos en el pasado siglo, y cuyo proceso y resultados
están en la memoria de algunos y, desde luego, ya en los libros de
historia.
¿Hemos
aprendido aquellas trágicas lecciones de la escalada del fascismo,
de la segunda guerra mundial, de los campos de concentración, de
tantos exterminios, etc., como prácticas que hicieron tambalear los
cimientos de la Europa humanista, civilizada, democrática?
A
juzgar por determinadas escaladas de barbarie que comienzan a
irrumpir en nuestro presente, con voluntad de imponerse y de borrar
esa paz de Europa, fruto de un pacto implícito entre la
socialdemocracia, la democracia cristiana, la propia iglesia católica
y otras confesiones cristianas, además de los partidos comunistas
occidentales; pacto en el que las políticas sociales jugaron, y han
de seguir jugando, un importante activo para la convivencia…, a
juzgar por tales escaladas de barbarie parece que no hubiéramos
aprendido la lección.
Porque
las actitudes airadas y marcadas por la barbarie de quienes exhiben
sin pudor la agresiva motosierra (que no se puede banalizar, como
hacía un humorista hace poco en un periódico más provinciano que
provincial) y lo hacen en nombre, ay, de la libertad (¿de cuál, de
la de quiénes?) no son nada inocentes.
Y
más cuando van acompañadas de ese ‘happening’ salvaje y
exhibicionista de: “Ministerio de educación…, ¡¡¡fuera!!!”,
y así con todos los ministerios que proporcionan a los ciudadanos
una cierta protección y confianza en la sociedad en la que viven.
¡Todo fuera! Para que ocupe la barbarie su lugar. Y los bárbaros su
dominio.
Hoy,
Europa –y ahora que se celebran las elecciones de nuestra comunidad
de países–, si quiere ser fiel a sí misma, a sus señales
civilizadoras del humanismo, de la ilustración, del movimiento
romántico, de las conquistas ciudadanas y sociales, de los derechos
humanos…, ha de poner un muro a toda esa riada de barbarie que nos
quiere arrasar y que quiere borrar todas las señales que protegen
ese ámbito de civilización en el que vivimos desde hace décadas.
La
inconsciencia y la desidia, así como el mirar para otro lado, las
pagaremos, si no somos conscientes de que, ante las amenazas que se
nos ciernen en este momento histórico, por parte de quienes
pretenden hablar, encima, en nombre de una libertad que se nos quiere
secuestrar, como ya realizan donde gobiernan.
Frente
a la barbarie de todas las motosierras, hemos de oponer la
civilización de Cervantes, de la ‘Utopía’ de Tomás Moro, de
los libros de los ilustrados, de la carta de los derechos humanos, de
los poemas y obras de los románticos…
Nos
sobra, nos estorba, nos aturde y nos aniquila el ruido y la furia de
todas las motosierras que nos amenazan. Estamos a tiempo de
detenerlo, si queremos vivir en paz y en convivencia.
De
nosotros depende.