Ateneo Virtual Mirobrigense es un blog de opinión ubicado en Ciudad Rodrigo, en el que se expresan las inquietudes, ideas y pensamientos de los articulistas sobre temas diversos, actualidad, cultura, sociedad, con especial atención a Ciudad Rodrigo y su Tierra, y La Raya con Portugal. Opinión variada

08 noviembre 2022

¿ECOS DE T.S. ELIOT?, por Santiago Corchete Gonzalo

¿ECOS DE T.S. ELIOT?, por Santiago Corchete Gonzalo

Coincido plenamente con la valoración que José Luis Puerto acaba de publicar en las páginas del Ateneo Virtual Mirobrigense referidas al antes y después  de que el innovador poeta Thomas Steams Eliot (T. S. Eliot) diera a la imprenta y fuera publicado su enigmático y profundo poema-rio “La tierra baldía”, que comienza con la celebérrima expresión “Abril es el mes más cruel…” De ahí que también agradezca a J. L. Puerto haber reavivado los restos de memoria que aún mantengo viva para aproximarme a los comienzos de mi modesta obra poética. Me explico.


Influido por la lectura de múltiples poetas españoles y extranjeros, entre ellos T.S.Eliot en las fechas aproximadas a las que José Luis menciona en su texto, recuerdo que me hallaba escribiendo poemas que convergieron en mi “Proceso a la luz”, libro que fue premiado por la Asociación de la Prensa de Badajoz, y cuya presentación en Ciudad Rodrigo fue brillantemente llevada a cabo por el grandísimo poeta local Manuel Belda Rivero, quien en aquellos años ejercía el cargo de concejal delegado de cultura del Ayuntamiento mirobrigense.

Pues bien, paralelamente, el muy reconocido poeta objetual y emeritense de adopción Antonio Gómez, uno de aquellos días contactó conmigo para invitarme a formar parte de un equipo plural de poetas colaboradores en la composición de su poema objeto titulado “Pirámide”, cuya edición costeaba y editaba el Ayuntamiento de Mérida. Imposible negarme. Su proyecto consistía en construir entre todos una pirámide montada con cubos de 8 centímetros de longitud en las aristas, por cuanto la superficie total de cada cara eran 8x8=64 cm2, con todos los cubos de diferente color; en las seis caras  de los cubos quedaban impresos los poemas escritos por los autores invitados. El día de la presentación oficial en Badajoz, los poetas invitados recibíamos un pliego troquelado previamente y armábamos nuestro cubo que, llegado el turno, subíamos al escenario a depositarlo en el lugar asignado por A. Gómez. El numeroso público asistente al acto se hallaba intrigado, y entregado, por completo: ¿se les caerá la pirámide? ¿conseguirán llegar al final? El genial A. Gómez lo tenía calculado y previsto todo al milímetro y su Pirámide permaneció fija y erecta pese al intenso nubarrón de ovaciones y bravos emitidos por los complacidos espectadores.

Dirán ustedes que estábamos hablando de un poeta que cambió casi por completo la expresión poética –digamos tradicional- que imperaba no solo en España sino en toda Europa e incluso más lejanos territorios. La anécdota anterior la he referido porque, pretendiendo homenajear a Eliot, el cubo de mi participación lo titulé “Abril que nunca fue” y que, con el permiso de ustedes dado su exiguo tamaño, intentaré transcribirles en su integridad a continuación desde la I a la VI de sus caras. Muchas gracias.

I

SANTIAGO CORCHETE GONZALO

ABRIL QUE NUNCA FUE

II

PIRÁMIDE
de alturas que no cesan

espacio, corazón, lugar
de la luna en menguante y primavera,

rincón donde tu luz
depositó su huella memorable

III

DEUDOR
de tu espada de besos,
aquella plenitud
me coronó, incipiente de extravío,

larga, como un amanecer
de sueños,
así te necesito.

IV

HAMBREDAD
de tus ojos, lujuria interrumpida
cuyo acíbar quedase almacenado
en el cáliz umbrío de la pena.

¿Será el dolor
ese estrecho camino pedregoso
que lleva hacia el recuerdo?

V
          
TE ABRACÉ con el alma, mariposa
dorada que me vuela
y me acerca a tu flor inaccesible
inmediata de auroras.

Te abracé con la fe y la mansedumbre
del río que se entrega a su derrota,
e incluso con mayor intensidad
que me abrazo a mí mismo.

VI

DERECHOS a la ausencia, ya, ni apenas
retienen tu silueta los zarzales,
y el mar
apresura sus olas hasta el límite
de lo desconocido.
En el lienzo acuarela del ayer
nos haremos anécdota.


07 noviembre 2022

EL PELOTÓN, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

EL PELOTÓN, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

Se le ha escapado a los que como niños jugaban en la cima con él. Baja sin nada que lo frene por la pared casi vertical, hay muchos metros de caída, pero aunque desde arriba gritan que si llega al fondo reventará, nadie se ocupa, ni tan siquiera los que tienen todos los medios para pararlo. Ahora andan enfrascados en una cumbre del medio climático para salvar el pelotón, y por tanto, no van a pararse sólo para eso… salvarlo.

El lugar elegido para pensar qué hacer para frenar su caída, es uno de los rápidos por donde más deprisa viaja el pelotón, está envuelto en niebla por los gases, lo que dificulta la visión, y está prohibido manifestarse contra ellos mientras dure el entretenimiento, y es aquel donde la moral del fracaso está alta, pues allí embarrancó la fugaz e ilusoria primavera árabe.

El pelotón se acelera, mientras las conversaciones de salvación se eternizan, y el tiempo disponible para salvarlo, al contrario, se achica.

A este panorama le salen salvadores, con Trump a la cabeza, pues dice de su disposición a volver, él que fue el gran desregulador de las vallas protectoras de la caída libre del pelotón, pero al que mucha gente lo espera como salvador de la precipitación al vacío que él mismo provoca y acelera. Además no viaja solo, las multinacionales todas mira la precipitada caída, al tiempo que el cuadro de resultados. A mayor velocidad de caída más alza en este, ignorando que cuando todo reviente el dinero no será comestible. Mientras los gobiernos ya secuestrados incumplen sus propias normativas restrictivas de frenada.

El día que escribo esto la tarde esta nubosa sin llover, el día templado, como de primavera sin serlo, la gente va por la calle andando en calma sin tenerla. Y mientras los no sé quién dicen estar estudiando como parar el pelotón pero en la práctica sin ir a hacerlo. Entretanto este sigue en veloz caída libre, llevándose por delante, como llegue al fondo, todo el futuro de los venideros.

Miro a mis nietos y sufro en silencio, Sacha me mira y pregunta: “¿abuelo, en qué estás pensando?”. Sólo tengo una respuesta, la evasión, “en nada, mi niño, cosas de viejos”.

Mientras el pelotón cae cada vez más veloz.

[Actualizado el 8 de noviembre, a las 18:17 h]

 

06 noviembre 2022

LOS FRUTOS ADMIRABLES (LA TIERRA BALDÍA), por José Luis Puerto

LOS FRUTOS ADMIRABLES (LA TIERRA BALDÍA), por José Luis Puerto

Hay años admirables, en los que aparecen esos frutos que hacen avanzar a la humanidad, a nuestra especie. Son como dones que se nos ofrecen a todos, para que avancemos, para que nos humanicemos, para que seamos mejores.

Es lo que ocurriría en 1922, año en el que aparecen dos grandes obras literarias, que renovarían profundamente cada uno de los géneros a los que se adscriben: Ulises, del irlandés James Joyce y La tierra baldía del norteamericano que se volvería inglés T. S. Eliot.

Celebramos, en el año en curso, ya a punto de expirar, el centenario de ambas obras; ambas escritas en inglés. Y, aquí, hemos de reconocer que la literatura contemporánea en esa lengua nos ha dado muy hermosos frutos.

La edición príncipe de La tierra baldía (The Waste Land) aparecería en Nueva York, por el editor Horace Liveright, en la editorial Boni and Liveright, en 1922. Y, en el Reino Unido, por vez primera, en el número inaugural, de octubre de 1922, de la revista The Criterion que el propio Eliot editara en Inglaterra hasta 1939.

Pero estas son notas para bibliófilos y amantes de los libros. No olvidemos que el libro como objeto de estudio ha creado la especialidad universitaria de biblioteconomía. ¿Por qué? Porque es un objeto cultural, una verdadera adquisición humana, que, de momento, no está pudiendo quitar de en medio ni mucho menos hacer desaparecer ese vendaval digital que se está llevando tantas cosas.

Poema dividido en cinco partes, La tierra baldía comienza con ese hermoso y certero verso de “Abril es el mes más cruel…”, que a nosotros nos lleva a algunos hermosos cuentos de José Jiménez Lozano, sobre la crueldad del mes de abril precisamente.

La tierra baldía es un poema libre de anécdotas y de cualquier sucesión temporal de hechos. Expresa ciertos estados mentales. Si Juan de Yepes hablaba de la noche oscura del alma, acaso estemos aquí en la noche oscura de la mente; en tal noche, todos los valores están confundidos. Como si estuviéramos ante una prolongación de una de las grandes elegías de Hölderlin, “Vino y pan”, en la que el poeta romántico alemán indica que hemos llegado tarde al mundo, cuando los dioses se han marchado, de ahí que nos toque existir en esa noche; pero de ahí también que nuestro gran destino no sea otro que el itinerario hacia la luz, que la búsqueda de ella.

Pero, ¿cuál es el núcleo del contenido, del mensaje de La tierra baldía? En esa búsqueda de la luz de que hablamos, los dolores de que habla el poeta no son los de la muerte, sino los del re-nacimiento. Como indica J. M. Cohen, “El re-nacimiento del recuerdo es el tema principal del poema.”

Desde 1922, La tierra baldía ha realizado un hermoso y beneficioso recorrido para todos. Es una de las obras que ha renovado la poesía contemporánea y que más ha influido en ella; al tiempo que su dicción, su ritmo, su música, sus mensajes… nos han influido a quienes sentimos que la poesía es una creación humana que nos humaniza y nos hace mejores.

Nosotros, particularmente, accederíamos a la lectura de la obra tras finalizar nuestros años universitarios, cuando Alianza Tres, en 1978, en versión del gran José María Valverde, publicara las Poesías reunidas (1909-1962), del poeta anglo-norteamericano, y, dentro de tal reunión el hermoso poema que este año conmemoramos: La tierra baldía, cuya lectura recomendamos muy vivamente.

04 noviembre 2022

REÍR… Y PENSAR, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

REÍR… Y PENSAR, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

La tarde noche del sábado 29 de octubre, se representó en el Teatro Nuevo una obra de Alfonso Paso, titulada “Usted puede ser un asesino”. Teatro que fue etiquetado como comercial, y con ello como devaluado por su funcionalidad en sí. Pues bien, si algo puede haber en ello, también tiene mucho de necesario. Pues díganme, qué más necesario ahora en medio de la que está cayendo: guerra con peligro de ser la última por como la sobrevuela lo nuclear, una economía ya dañina para todos los jóvenes que tienen trabajos basura y trozos de pisos a precios fuera de su alcance, y con el entorno natural amenazado de ruina, es decir, de volverse hostil e invisible por los daños que recibe.

Que en este clima y entorno exista algo como ese enredo maravilloso de la obra con un crimen y con un muerto con el que en un principio hace cargar a los que no lo hicieron, y los apuros cómicos que pasan, llenos de expresiones corporales tan fantásticas como las de Ricardo Ruil, y diálogos tan cómicos por cuenta de Estrella Blanco, es algo impagable, puesto que nos olvida y aísla del mundo mientras nos hizo sentir y reír mucho y bien.

Fue por tanto, uno de esos ratos que serán tenidos y recordados como muy buenos, y de los que en estos tiempos estamos quizá más necesitados que nunca en medios de este presente tan hostil, y con un futuro amenazado de no existir. Lo mucho que la gente disfrutó lo hizo patente con sus largos aplausos al finalizar la obra para aquellos que tan magnífica representación habían hecho, con su gran manera de estar en las tablas y con una actuación que nos mostró la grandeza del teatro.

Ahora bien, terminado el rato, y después de pasado el relajante relax que provocar la representación, estaremos todos de acuerdo que no se puede vivir siempre sólo riendo, sino que más bien hoy hay que apechugar con el entorno. Por eso no estaría nada mal también la programación de alguna obra que nos ponga delante el trágico mundo actual, y nos hiciera reflexionar sobre él.

Ciertamente, nada como la risa, por el descanso que produce, entre otras muchas cosas. Pero quedarnos sólo en ella, sería una irresponsabilidad ante el arisco mundo que habitamos, por tanto, bueno, y diría que necesario es que meditemos en serio sobre él. Y para eso, creo que nada mejor que vernos en un buen espejo. ¿Y qué mejor espejo que el teatro? He aquí pues, la necesidad de obras análisis certeros, que aunque no nos arranquen risas sí puedan más bien despertar la rabia tan necesaria para animarnos a plantar cara a este mundo inhóspito al que debemos aspirar a mejorar.

03 noviembre 2022

ÚLTIMO DOMINGO DE OCTUBRE, por Clara Blázquez Sánchez


 

 

 

 

 

 

 

Más allá de las calabazas.

ÚLTIMO DOMINGO DE OCTUBRE, por Clara Blázquez Sánchez

Despierta el alba, algo lluvioso.
Entre nubes que lagrimean
vuelan palomas melancólicas.

El cementerio acicalado,
huele a flores.

El atrio espera lleno de gente,
fervor y alma son solo uno,
y escapa el órgano de la iglesia
abriendo el azul intenso.
Un mediodía luminoso asoma
al sonido de campanas y chilejas,
el reloj suelto
se baña en la fuente de los cuatro caños.
La banda toca,
el aire envuelve las notas y los recuerdos
engalanados, que a ritmo lento acompañan
la bajada del Cristo del Caño.
Calle del puente, tú vas delante,
puente románico de ojos amables,
hoy nos invita a cruzarlo
con su paseo procesional de cada año,
y al otro lado,
giras despacio mientras sonríes,
se entona un himno con corazones
ya en la Ermita.

Hay un paseo por la alameda
que abraza el Tormes.

Toca la banda...
Te lleva lejos,
un saxo bajo, gorra pequeña,
trajes de moza, sonrisas y piezas sueltas
en la plaza después de la procesión.

Fiestas del Cristo, suenan campanas,
pueblos cercanos, olor a feria,
gentío, día de toros,
de arreglarse y encontrarse
por la calle mayor.
Paseos hasta el kilómetro.

Una partida de cartas en Fabi.
Casetas y tómbola entre bombillas,
fuegos artificiales iluminan el río
al anochecer.

Tardes de otoño de las de antes
en el Casino y en el Central,
baile y miradas llevan el ritmo,
sopas de ajo antes de marchar.

Dulzaina por las calles de madrugada
porras y churros en unos juncos
y el chocolate en casa Lucio a rematar.

¡Algarabía! es lunes de mercado,
día de ventas y comerciantes,
de ganado en las eras y charlatanes,
de mantas, pellizas, lanas
y pañuelos de algodón.
Patatas revueltas en el España,
contratas de palabra, bajo el reloj.
Judías del Barco recogidas a mano,
adobos con pimentón.
Orégano recién cortado
impregna el campo con su olor.

Fachadas relucientes y cuidadas,
besan las calles en empedrado.
El sol entra en las casas con su aroma
a reineta madurada en el árbol,
a risa de niños correteando,
a tiempo lento
para limpiar las lentes
el bisabuelo Luciano,
para preparar huesos de santo y
buñuelos con cabello de calabaza.

Un saxo bajo,
en la memoria lo lleva el alma.
La banda toca...
Suena el recuerdo de los que faltan,
hoy brilla el sol.

Refresca el Tormes en la alameda...

Barco de Ávila. 30.10.22.
Clara Blázquez Sánchez.

 





02 noviembre 2022

UNA DUDA, por José A. Blanco

UNA DUDA, por José A. Blanco
 
No sé si disfrazarme de truco o de trato. De truco sería de traca por esto de romper con una tradición enquistada en la penumbra del recogimiento cartoné. De trato por lo que implica trocar la tristeza del decorado por la frivolidad  de la bruja friki con su escoba de colores tatuados. Mientras me invade la duda pasará otro año de mandangas, triquiñuelas y jolgorios globalizados. Entre tanto, habrá tiempo para desenmascarar a unos y otros.



31 octubre 2022

DEL PREMIO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

DEL PREMIO, por José Luis Sánchez-Tosal Pérez

La fotografía atrapa la vista que se llama a ella, y esta entonces entrega belleza, dramatismo, te sitúa en el tiempo que dice estar, y en el marco que le pertenece, teniendo la luz que requiere la escena. Es ciertamente de premio, y no es a veces fácil dar con una imagen, y a pesar de todo sobresale sobre las demás por su fuerza y atracción, donde el motivo se repite cada año, lo que le hace tener mérito añadido.

Dicho esto, no debería quedar más que dar las enhorabuenas correspondientes: una al autor, por supuesto, y otra, al jurado por su acierto. Pero hay que comentar que tiene un pero, no de la fotografía en sí, sino que antes de la representación de la obra se nos dijo claramente que quedaba totalmente prohibido hacer fotos durante la representación. Lo cual llevaría a muchos, entre otros yo mismo a no hacerla (no se me malinterprete, no me he presentado nunca a ningún concurso), pero lo cual sí pudo hacer que muchos otros quedaran descolgados por atenerse a la prohibición y no poder presentar por esto al concurso.

Esto en cierto modo invalida el premio, no por la foto, ni por el acierto de la adjudicación del premio, sino por el desacierto de dar por válida una imagen que ha sido obtenida sin consentimiento, y por tanto en detrimento de aquellos que respetaron las indicaciones dadas antes de la representación de la “La Conjura V”.

Que fácilmente, ante otras más que se hubieran presentado, esta se hubiera seguido imponiendo, es muy posible, pero eso no quita, para que esto empañe el acierto del premio del concurso de fotografía de la Feria Medieval.

30 octubre 2022

DORMIR Y DESPERTAR, por Mara Guadalix

 


 

 

 

 

 

 

Poema para un viudo

DORMIR Y DESPERTAR, por Mara Guadalix

Porque llegué después,
yo no soy menos, tampoco más, 
solo soy otra, diferente.
 
Soy alegre y vital
como un pajarillo en primavera,
como un sol que amanece radiante,
completamente nuevo,
yo solo soy como el niño que tiembla
anhelando unos brazos.
 
Yo respeto a la gente que nació sin nada
y tuvo que luchar desde chico,
respeto a los valientes que enfrentan la vida,
y a los muertos que duermen ya para siempre.
 
Los vivos despertamos tras el sueño y los sueños,
a veces con la pena de haber perdido a los seres queridos,
Pero la lucha y la fatiga siguen,
como sigue el placer y la risa,
contradicción continua de versos arrastrados, vida.

ESCLAVITUD, por Santiago Corchete Gonzalo


 

 

 

 

 

 

ESCLAVITUD, por Santiago Corchete Gonzalo

En este trasnochar de oscuridades
y de lunas apátridas,
no encuentras lo que buscas: la piedad
que te libre de la melancolía
del tiempo tan brutal que padecemos.

Sigue, sigue buscando lo imposible
más allá de tus límites diáfanos;
el cantor solo tiene en su deber
acercarse cual Ícaro hasta el Sol
para darles su luz a los demás.

¿A qué hora, de qué día y año esquivo
la luz derrotará a la oscuridad?

BA/30 octubre/22
Santiago Corchete Gonzalo

EL CONTENIDO DEL CORAZÓN (FERNANDO ZAMORA), por José Luis Puerto

EL CONTENIDO DEL CORAZÓN (FERNANDO ZAMORA), por José Luis Puerto

El pasado 21 de octubre se inauguraba en la Fundación Díaz Caneja de Palencia una muestra antológica de Fernando Zamora (Palencia, 1939 – 2021), médico cirujano, poeta y artista multidisciplinar. Una exposición absolutamente recomendable, de un artista verdadero, que no tenía prisa, que nunca tenía prisa –como indica Julián Alonso, el comisario de la muestra, en el catálogo–, porque era perfeccionista y reflexivo, y porque –alejado del tráfago de los focos, de la atención pública y de cualquier aspiración a celebridad alguna– necesitaba expresar su mundo propio, a través de la palabra, o a través de los diferentes tipos de expresión artística que para ello eligiera.

Y, para expresar ese mundo propio, había de mirar hacia dentro. Sin vida interior, no hay creación verdadera, no hay creación que merezca la pena. Y esta es una de las lecciones que toda la obra de Fernando Zamora transmite: la poesía discursiva, la poesía visual y experimental, las acuarelas, los óleos, los acrílicos, las cajas, los objetos encontrados, las papiroflexias…

Al contemplar la exposición, varios eran los hilos con los que nos íbamos encontrando, para tejer el sentido de una obra, ya cerrada, puesto que el artista y poeta y médico nos dejó en 2021, pero al tiempo abierta, porque, a partir de ahora, estamos seguros de que iniciará una aventura, una andadura que estamos seguros de que será larga y en varias direcciones, dependiendo de los receptores que la contemplen y en los que resuene esta creación.

¿Cuáles son esos hilos de los que hablamos? En primer término, percibimos en todas las obras expuestas un gran aire de modernidad, de contemporaneidad. Fernando Zamora es un creador, un artista moderno, está bien informado sobre el arte contemporáneo y comprende muy bien cuál es su vuelo y su aventura.

También hay un diálogo de nuestro artista con determinadas corrientes y con determinados creadores del arte contemporáneo, a la cabeza Paul Klee, siempre sugestivo y fascinante; pero también el norteamericano Joseph Cornell, con sus míticas cajas, que Fernando Zamora recrea y lleva a unos territorios oferentes de lo menudo y lo pequeño, así de lo frágil y lo humilde, para que se manifieste una belleza nueva; así como otros varios artistas contemporáneos. Porque en toda la obra de Fernando Zamora hay un diálogo, un espíritu de diálogo con las creaciones contemporáneas.

Pero hay también una espiritualidad. Como bien sabemos, no puede haber creación, del tipo que sea, sin una intensa vida espiritual (nunca confundir lo espiritual con lo religioso, son dos cosas distintas). Y, en todas las creaciones de Fernando Zamora, se percibe una intensa vida espiritual, que rezuma de todas ellas.

Como también se percibe el contenido del corazón (tomamos la expresión de Luis Rosales). Ese corazón que el propio poeta invoca en varios momentos de su creación, en afirmaciones como estas: “mi ‘recorrido’ por el camino de la pintura ha sido una sucesión de amores, tratando de encontrar mi propio corazón.” O: “Hablo del corazón / de percepciones, / de ciertos sentimientos”…

La creación artística, plástica, poética, clásica y experimental de Fernando Zamora sigue la vía afectiva del conocimiento, está impregnada de ella. Nos hablan todas sus obras, sí, del contenido del corazón.

Fernando Zamora es un moderno, un artista, un poeta, un creador verdadero. Merece la pena acercarse hasta Palencia. La exposición dura hasta el 27 de noviembre.


 

29 octubre 2022

A MODO DE POÉTICA, por Santiago Corchete Gonzalo

 

 

 

 

 

 

A MODO DE POÉTICA, por Santiago Corchete Gonzalo


Te voy a hablar con lógica difusa
y exenta de misterio. Las palabras
son dóciles si no se intenta solo
sojuzgarlas, y menos asediarlas
con oscuros propósitos.

Ni tampoco abusar de libertad;
preferible el libertinaje para
que resulten en vez de ambiguas,
armónicas tirando a polisémicas.

El arte no pretende ser verdad;
su misma condición intermediaria
sin duda lo constata y garantiza.


Badajoz, 28 octubre 2022
Santiago Corchete Gonzalo

28 octubre 2022

TARDE LLUVIOSA, por José A. Blanco

TARDE LLUVIOSA
, por José A. Blanco
 
Llueve. La lluvia a un palmo cae con rabia, como si no lo hubiese hecho nunca o le faltara tiempo. El agua torrencial se desliza por la pendiente de la calle hacia el sumidero desprevenido. Los coches salpican las aceras encharcadas desde la calzada. Un brinco, dos, tres... Nadie quiere mojarse. Cierro los ojos y levito tras el telón del aguacero para fundirme con el sueño crepuscular pero el tintineo del agua en los cristales me desvela. Llueve, es otoño, antes llovía siempre en otoño, pero ahora el tiempo  se ha vuelto loco.


VILLAMAYOR, MI PUEBLO, por Mara Guadalix


 

 

 

 

 

 

 

VILLAMAYOR, MI PUEBLO, por Mara Guadalix

Seco y deshabitado,
campos segados,
pueblo pequeño y mío,
de silencios y olvidos,
mi pueblo morañiego
allá en el alto cerro
del susurro de un viento
frío y ciego,
sus casas de adobe enjalbegado,
como una vieja porcelana
blanca y desmoronada,
se han quedado vacías,
sus fachadas, su plaza, su fuente,
 su iglesia con torre de espadaña,
que sólo celebra misa
en los entierros
y en la fiesta del pueblo,
la escuela sucumbió a la ausencia de niños,
  risas y cánticos se han difuminado
como aroma de gente y trigo.

27 octubre 2022

SI NO VAS A VOLAR, DESPÉJAME LA PISTA, por Mara Guadalix

SI NO VAS A VOLAR, DESPÉJAME LA PISTA, por Mara Guadalix

 Y si no vas a volar, despéjame la pista

Cómo decirte siempre que te estimo, qué no quiero forzarte, lastimarte, herirte...?
 
¿Cómo hacer qué comprendas qué no soy la muchacha extranjera qué sueña con venirse a esta tierra prometida sin maná y casi sin ná?
 
Qué soy más parecida a la frutera de la plaza, la maestra de pueblo o la vecina del quinto... esas mujeres que tienen casa y vida, y quieren en su pareja un complemento, y no un sustento?
 
Qué quiero a una persona que me escuche y yo a ella, que nos podamos ver, compartir tiempo, sin buscar más razón qué la de estar vivos?
 
Qué las palabras de amor, aunque son muy bonitas, tienen qué sujetarse en lo real, la complicidad, las ganas de ayudarse, de complacer y de mimar al otro, que así, por sí solas, no llegan ni a un amor adolescente, donde hay abrazos, ilusión, deseos y que una pareja, no hace falta explicar qué es, la respuesta está cerca, presente, cotidiana y evidente.
 
Que yo respeto tu vida, tu forma de pensar y de vivir, y no encajo ahí, ni aunque me metieran a presión en un molde. Yo conozco a la gente en libertad, hablando, riendo o llorando, y es mi forma, si quiero leer, pues cojo un libro, hay tantos temas y están tan bien explicados, desde la ciencia a la conciencia, y como soy una persona sana y sin dobleces, no puedo acallar mi subconsciente.
 
Feliz día para todos y qué cada uno lo disfrute a su manera.

24 octubre 2022

INOCENCIA, por José A. Blanco

INOCENCIA, por José A. Blanco
 
Aquella tarde llegó sigiloso, por detrás, siempre lo hace así. La inocencia hablaba de chismes cotidianos e historias de pubertad. Risas, miradas, complicidad... Un instante y la  amargura del destino, esa gran mentira universal, la envolvió  en la oscuridad de un profundo sueño. Ahora la providencia vela porque cada suspiro sirva de esa luz que ilumine el despertar de la sonrisa que la mala fortuna quiso robarle antes de tiempo.
 
A Aroa, con todo mi cariño.

TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA, por José Luis Puerto

TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA, por José Luis Puerto - Ateneo Virtual Mirobrigense – Ciudad Rodrigo TROPEZAMOS EN LA MISMA PIEDRA , ...