DESCANSO MERECIDO, por José A. Blanco
El periodo navideño comienza con el descanso escolar, justo la semana antes de las vacaciones, cuando los deberes no agobian porque los deberes, si invaden espacios de motivación, son castigos encubiertos y el castigo, lo he dicho siempre, no educa. Semana de actividades lúdicas cargadas de color, canciones, ensayos y tradiciones. Una puesta en escena de convivencia familiar y, sobre todo, alegría y recuerdos inmortalizados en un fin de fiesta peculiar.
